UN NUEVO AÑO
Atrás, va quedando el año
viejo. Volverá a nacer uno nuevo, (que vamos a festejar). Tiene tantos días
como el anterior, y debemos pensar, que cada día es una “perla” de gran precio
que nos es concedida, para que vayamos insertándola, en el hilo de plata de la
vida. Para que una vez ensartada, ya no pueda desenhebrarse jamás, quedando
allí como un testimonio de tu yo, y tu destreza. Por ello, debemos fundir
entonces, cada minuto como un eslabón plateado a la cadena eterna de las luces,
los días, las semanas, los meses, y así renovar otro año.
En tus manos te fueron
entregadas todas las herramientas, para
hacer de tu vida lo que quieras, nos da nuestro nuevo año libremente y sin
reservas doce meses, unos de lluvia refrescante, otros de fríos vientos, que
azotaran los árboles, hielos gélidos, y entre todos también amanecerán caricias
de luz y de sol con fulgores de oro, días para trabajar y recrearte en la
belleza de las cosas; y noches para soñar tranquilo, con sueños de sentimientos
que posiblemente no recuerdes, ni sepas definir.
¡Qué
rápido se nos va un año! El tiempo pasa volando y no nos damos cuenta. Ayer era
otro año, pero hoy es otro, aunque no parece haber ninguna diferencia, pero hoy
es Año Nuevo. ¿Y qué tiene hoy de diferente? Nada, todo sigue igual, solo el
número del año es diferente. Pero... tú puedes hacerlo ameno, atractivo, alegre,
y hasta inolvidable, no solamente tu vida, sino la de tu familia, la de tu
comunidad, tu pueblo, tu país, el mundo... Poniendo un granito de arena, cada
cual podemos hacerlo. Lo importante no es, si ayer era otro año y hoy ya es
otro. Lo que verdaderamente importa es que lleguemos al nuevo día haciendo una
diferencia. ¿Cómo?: Buscando la paz, amor, teniendo fe, esperanzas, modificando
actitudes, ayudando y sirviendo a los demás.
Haz que todas tus mañanas
sean brillantes, llénate de optimismo, piensa que todo te saldrá bien y no
precipites los acontecimientos. No te apresures a tomar decisiones, date tiempo
para pensar.
No dejes que otro piense por ti, porque tú tienes tu
propia personalidad. Sé tú mismo, no dejes de serlo para complacer a otros,
pero si tienes buenos amigos, disfruta de su compañía y de su amistad. Cada
persona tiene derecho a opinar y tu deber es oírla. Si así lo haces tu palabra
cobrará más fuerza. así demostrarás tu alto grado de madurez. Respétate a ti
mismo y verás que los demás te respetarán. Si practicas estas reglas,
seguramente serás en el Nuevo Año un ser humano feliz porque con tu
comportamiento estás aportando para una mejor convivencia y podrás ser de
inspiración para otros.
Claro estas son buenas razones evidentemente, y raro es la persona que, con la venida del nuevo año, no hace su propia guía de proposiciones, aquellas que, con buen sentido común, y mejor reflexión sabe que muchas cosas han sido desafortunadas decisiones, desacuerdos, enfados y enojos familiares, que lo único que han traído han sido disgustos y desesperos, que tan solo han conducido a la crispación y al recelo, cuando no a una ira, que deja al descubierto nuestra fragilidad y desencanto. En cuanto a las cosas más mundanas, uno cada año, se apunta a innumerables cosas y causas, desde las dietas, los gimnasios, los cursos etcétera, son cada año a comenzar… un refugio al que queremos asirnos, todo con el fin de mejorar en nuestra vida, nuestros sentimientos, o nuestro cuerpo. Pero qué; a medida que pasan los días, las semanas y los meses, se van relajando los resortes, y aquello que comenzó con decidida ilusión, se va apagando con la misma fe, con la que apareció… Ay, así, tendremos que darnos por satisfechos, el haberlo intentado un año más… a todos Feliz año… seguro que se lo merecen. -
Fermín
González salamancartvaldia.es
blog taurinerias

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