AL HILO DE LAS TABLAS
LA UNIVERSIDAD ES
PATRIMONIO DE TODOS.
¡Resulta cuanto menos paradójico,
y también frustrante que esta Universidad de siglos de historia, -con próxima
celebración- y con una relevante categoría, y un prestigio bien reconocido en
el mundo entero, con el nombre de Salamanca!...Y, si algo tiene a gala esta
ciudad es: que puede presentar credenciales por su
Universidad. Por tanto creo que la negativa a que la Tauromaquia, su historia, su
cultura, sus conferenciantes, incluso esa iniciativa recién presentada, (suspendida como corrida pasada por agua)
con el fin de acercar, exponer y debatir, para un mejor entendimiento, y
significado que tiene la tauromaquia en otros muchos campos, en otras
disciplinas, sociales, económicas, y artísticas que tienen vital importancia en
el desarrollo de las mismas. Ignoro, de quien partió la idea de este proyecto,
ignoro, cual ha sido en compromiso de la Junta
C y L, y el de la USAL, u otros estamentos públicos, así como los
invitados, y el organigrama del mismo, pero no entiendo el porqué, si estos
habían decidido, estudiado, dar el visto bueno y aceptar el compromiso para su
realización, por qué tiene que suspenderse, tan solo – según noticias
publicadas- porque así lo decidan una serie de personas, partidos o
alborotadores, a los que puedo entender que nos les guste, la temática, que
tengan sus prejuicios, o sus razonamientos etcétera. Pero no se puede, ni se
debe anular ningún acto de la Universidad, por muy en desacuerdo que se esté
con el fin anunciado.
Y sus
responsables se han equivocado. - A quien corresponda- Se han plegado a las
exigencias de unos, vulnerando los derechos de otros, y eso, quieran o no, es
un acto de cobardía institucional, completamente intolerable que deja al
descubierto una vez más la falta de responsabilidad, de criterio y de justicia,
aparte de abandonar a los pies de los “caballos” a todos aquellos que se habían
implicado en su difusión y en su organización.
Señores académicos- la
Universidad es patrimonio de todos- y, si en sus aulas debe
impartirse con la mayor solemnidad, respeto, y atención una lección, no se le
puede negar a nadie que lo solicite, y reúna las condiciones necesarias para
impartir una celebración académica, sea
de una característica u otra, aunque haya quien discrepe, de la misma o no le
guste el tratado a impartirse, o tenga otros prejuicios; de los que
legítimamente puede protestar cívicamente, o expresarse en los foros
convenientes.
-Verán Ustedes-, hace unos
cuantos años, servidor y otros muchos aficionados asistíamos a una charla que
sobre tauromaquia que iba a pronunciarse en la Universidad. Un
nutrido grupo de alumnos y profesorado que se llamó- tendido universitario-, organizo el evento, que tuvo como ponente
ni más ni menos, “fuera gorros” que, a Don
Antonio Ordóñez Araujo. Fue ni más ni menos –repito-, que en el aula de
otro “aspirante”- permítanme la broma- Don
Miguel de Unamuno, donde el viejo luchador, impartía sus clases. Yo la había
visitado en otras ocasiones; pero les aseguro que ver a Ordóñez sentado a la
mesa- (por cierto, no era un orador
aventajado), pronunciarse sobre su vida y milagros, sobre la estirpe
familiar y torera que le rodeaba y del como y el porque del toro y la fiesta.
Fue como digo; una sensación de grandeza, de poderío de la fiesta taurina, de la Salamanca ganadera y
torera, de reconocimiento a la tauromaquia, a su historia, a su cultura y al
valor de sus personajes, - también queda
en mi recuerdo, que pude cambiar unas palabras, y estrechar su mano-.
Debemos reconocer que, algún acontecimiento relativo a Tauromaquia
celebró el recinto universitario. Pero, no es la primera vez que la
Universidad nos daba la espalda. ¡Verán!... Con motivo de la Capitalidad Cultural junto Brujas, era Rector Ignacio Verdugo, ni este, ni la alcaldía,
ni aquellos nombrados comisionados para desarrollar y potenciar eventos
culturales, nada quisieron saber de la cultura, de los programas, de la dehesa,
del campo charro, de los ganaderos renombrados, ni de escritores ni artistas pictóricos,
escultores o gastronomía etcétera, ni tan
siquiera se dieron cuenta que en el escudo de esta ciudad, lo forman el toro y
la encina. Todos los estamentos y sus “paladines” fueron requeridos, con el fin
de que la tauromaquia figurase en el programa de fastos…¡¡ No hubo manera!!…
aun presentando más de cinco mil firmas… ¡Nos dieron la callada por respuesta!
[Todos estos “apóstoles” de la cultura, los veíamos cada año en las barreras de
la Glorieta ]…Por
eso, todo resulta tan paradójico, tan lamentable y tan trasnochado. “Y por
tres veces me negaras”. Porqué además mucho antes que cualquier otra Universidad,
esta de Salamanca, al frente de un profesor de apellido Ortega – no recuerdo ahora el nombre- quiso que se implantara la
cátedra de tauromaquia en esta ciudad, pero ante el animo de muchos de
conseguirlo, salieron aquellos “correveidiles”, envidiosos, y cercenaron la
idea, que después otros centros universitarios con buen acierto lo declararon
posible.
Ahora los enemigos son otros. Son
los que imponen con sus conductas, mítines, griteríos, insultos, pancartas y
demás, obstaculicen y provoquen que muchos de los responsables, que tienen a su
cargo foros e instituciones públicas, se plieguen a los ruidos, y tengan miedo
de cumplir sus compromisos. La negativa a recoger esta última iniciativa. Tauromaquia, un reto para el siglo XXI,
ha desatado por mi parte, el tener que manifestarme en estos términos. Es
vergonzoso, que la defensa de los intereses, se ven vulnerados, sencillamente,
como queda dicho porque a muchos no les gusta, el tema a tratar. ¿Cuántas cosas
a ustedes y a mí no nos gustan, y hemos de aguantarlas y soportarlas?... ¿Y
donde muchas veces la autoridad, toma un camino exagerado y en otros no llega a
la responsabilidad libremente contraída?. Toda una contrapartida de exigencias,
donde en primer lugar deben defender al ciudadano, en los términos,
establecidos, que marca la ley y el sentido común.
Por todo esto: debe decirse la Universidad patrimonio
de todos. Vale…
Fermín
Gonzalez salamancartvaldia.es blog
taurinerias
No hay comentarios:
Publicar un comentario