DECADENCIA POLITICA
“Como en España no hay corrupción, ni hambre, ni pobreza, ni
desabastecimiento de los que no tienen con qué sobrevivir a duras penas, ni
expolio o desánimo de la clase media -desparecida en silencioso holocausto- ni
evasión fiscal, ni saqueo de los bienes públicos, ni ningún mandatario que se
tenga por honesto ha metido nunca la mano en la hucha de los esforzados y
estafados pensionistas, nuestros políticos más perspicaces -y sobre todo
coherentes- tienen que viajar al extranjero para denunciar y escandalizarse con
todos estos desórdenes políticos y vicios civiles… ¡Eso si; todo desde la
moderación!, y desde el centro… disculpen la ironia.-“
«Centralidad», he ahí una palabra de moda. Que casa bien con
«estabilidad», y que a la psicología de las masas sugiere, vía sugestión,
paraísos artificiales, es decir, falsos. Vestirse de centro es disfrazarse con
una palabra que abre puertas y rompe corazones. Y lo que mola y da prestigio, brillo y esplendor, es correr hacia ese punto
geométrico. El magnetismo potente de los votos. Sean para lo que sean los votos.
Así, un nuevo líder de fáciles promesas, Pedro Sánchez, que
venía a recuperar o a intentarlo una marca progresista y social para sus siglas, tuvo a bien (aunque forzado y con muchos titubeos) cumplir con lo prometido a sus militantes, y
aliarse no con el neoliberalismo extremista y trasnochado de Ciudadanos (una vez más) sino con la socialdemocracia creíble y real surgida del 15M.
Como saben esa iniciativa de renovación
derivó en una ventana de oportunidad socialdemócrata después de mucho tiempo en nuestro país, con un gobierno de coalición que enseguida despertó la ira de la derecha extrema, y también de la derecha antidemocrática (incluida en estos algunos ex presidentes), que desde
el principio motejó a este gobierno como “ilegítimo”, desde la perspectiva y prepotencia de un poder acostumbrado a corromperse y a perpetuarse en y
mediante la corrupción.
Lo primero que debemos intentar calibrar para valorar la
magnitud y el mérito de un esfuerzo, es la dificultad o dificultades a los que
ha tenido que enfrentarse. Señalemos tres obstáculos de magnitud considerable a
los que este gobierno tuvo que hacer frente.
Quien vive de la corrupción de la ley, suele calificar de “ilegítimos” a
quienes se lo echa en cara. obstáculo al que este gobierno hubo de
enfrentarse. Aquí como en otros muchos temas, no tuvimos criterio propio (los
ideales europeos cayeron en el olvido) e hicimos
seguidismo servil de la experiencia americana, que, en sus últimas consecuencias condujo a Trump y el
asalto al Capitolio.
A nosotros (adaptando el mal a nuestro propio
medio) nos llevó directamente a Diaz Ayuso, el negacionismo de los antivacunas,
y a los «deslegitimadores» de la legalidad democrática. Otro obstáculo (de naturaleza sanitaria) que tuvo que encarar el
gobierno actual, que venía (en teoría) a hacer realidad la alternativa socialdemócrata
en nuestro país, la nueva pandemia de Covid-19, que ya ha marcado su impronta
indeleble en la historia con millones de víctimas y la consiguiente ruina
económica, nos encontró con nuestros servicios públicos recortados, “neoliberados”, y saqueados con
alegre desparpajo. Toda una estudiada y prolongada estrategia en la que privatización
y corrupción económica y política constituyen los elementos imprescindibles del tándem. Y a esto finalmente hay que unir una guerra a las puertas de Europa,
que el maquiavélico Putin, se ha empeñado en que mueran miles de seres humanos,
destrozar un país como Ucrania, aumentar el terror, y llevarnos a una
incertidumbre, de la que no tenemos idea de donde va a llegar este despropósito
ruso.
¿Dónde estamos ahora? Con
la legislatura avanzada, habiendo logrado afianzarse y mantenerse en el poder
gracias al apoyo y el maquillaje social aportado por sus socios, el PSOE
empieza a recular, y, la ultra- derecha más cavernaria ha encontrados en los
desesperados, que este modelo produce (y cada vez son más) la pólvora para sus
artefactos explosivos. Es necesario decir que esos desesperados ciegos se meten
en la boca del lobo. La ultra-derecha los utiliza, pero nunca defenderá sus
derechos.
Lo que, si hemos visto pasadas estas elecciones de autonomía y
municipalidad, que una vez más empiezan a reactivarse elementos reaccionarios, que,
en el seno del PSOE, aguardan su oportunidad, y a que el espíritu del 15M se
olvide y se disipe. Lo hemos visto en
estos días, en los no pocos ataques concentrados, donde la gestión en sus más
variantes cuestiones sociales, al pueblo soberano, le han resbalado… veremos
que pasa en las urnas de verano.
Fermin González
salamancartvaldia.es blog
taurinerías
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