SINTONIZANDO LA RADIO
Nuestro compañero y colega de
este periódico Rubén Martín, nos entrega cada semana un pasaje sobre la radio,
nos lleva de la mano y nos acerca la radio en sus historias, sus personajes,
sus noticias de uno y otro color, y nos recuerda con sencillez, lo que suponía
en diversos tiempos la radio. Y servidor, que también tiene los años precisos,
puso el oído, a todo aquello que ocurría desde tiempo inmemorial, en este
aparato, que ha formado parte importante en la historia de este País.
¡Ay… la radio, que bien ha hecho a este País llamado
España…! La radio ha sido nuestra mejor compañera, la que cada día nos gritaba
que era la hora de despertar, incluso, desde hace mucho tiempo atrás, nos
anunciaba el fin del día y la necesidad de descansar… La radio nos situaba en el tiempo, nos ponía en
marcha para el trabajo y, nos acompañaba en el mismo… La radio que conocimos
los más que sexagenarios; tenía la cita importante de “allanar” el camino, de
la supervivencia, de alegrarnos la vida, de informarnos, de hacernos llegar los
acontecimientos, de hacernos un guiño de complicidad, de vibrar y transmitirnos
con generosidad la moral, el estímulo y
la confianza para seguir en pie, y vivir con esperanza… La radio, aquella radio
de cada día, donde la copla salía por puertas y ventanas entonces abiertas, de par
en par, acompañadas siempre de la voz femenina, del trabajo duro de la casa,-
(nunca recompensado), se mezclaba todo,
música, cantos, y olor de puchero.
¡La radio cuanto bien ha hecho!
Que nostalgia nos trae al evocar los recuerdos, de aquellas voces, que entraban
en tu casa, se sentaban a tu mesa con una humilde familiaridad… Bobby de Grané… Raúl Matas… Matías Prat…
Pepe Iglesias (el zorro), Juana Ginzo, Matilde Conesa… ¡Ay la radio! De discos dedicados, de conciertos, de
marchas y pasodobles, del parte de las 14,30, de novelas y lágrimas de tarde, y
de rosario final al llegar la noche… con nuevo parte a las 10, “en la cama estés”… ¡Ay… la radio de las
mañanas de domingo, con la musiquilla del “Colacao”
y apoteosis de tarde con carrusel deportivo… rumiando el gol de tu equipo…o la
estocada de un torero de postín en las Ventas… aquel zumo extraído de los
acontecimientos, que se trasladaban llenos de una prosa florida, rumbosa, y
perfectamente explicada en toda sus virtud y antecedentes.
¿Se me nota mucho que echo de menos la radio?, pues
si, sobre todo la radio honesta y veraz, no la del mercantilismo puro y duro, echo
de menos la radio critica, la radio cercana, la radio musical sin estridencias,
la radio informativa y con recorrido, aquella que ayuda a sus oyentes, que
evoca recuerdos, que recuerda la historia, etcétera.
No fue capaz la TV… de callar a la radio, muchos la criticaron, incluso al fuego querían mandar, muchos aprovechados la verdad querían tapar, pero los que nacimos escuchando la radio, le hemos seguido siendo fieles, sintonizando evidentemente nuestro dial. Ahora nos toca vivir, un pasaje incierto donde quiere imponerse la maldad. Pero algunos aún queremos la radio, y esperamos que se pueda escuchar siempre la verdad…
¡Ay… la radio cuanto bien ha
hecho a este país… ¡A que sí!
Fermín González salamancartvaldia.es Blog taurinerías

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