POLITICOS: PALABREROS
INEFICACES
«Me molestan los abanderados de la humanidad que no tienen
que tomar nunca una decisión, los que creen que solo ellos salvan vidas, los
que creen que son indispensables, los salvadores de la Patria, y piensan que
cuando ellos se alcen y controlen el poder, todo, absolutamente todo, va a
cambiar, va a ser más justo y el mundo que nos rodea, será mucho más feliz, y
que allá por donde vaya será siempre el loor de multitud, y el bendito pueblo
besara su mano en señal de agradecimiento.».
Eso dice cualquier político, unos reprochan, las triquiñuelas del que hoy esta
arriba, le critican y le golpean con arengas, palabras, discursos, le increpan
y ponen en duda su gestión, lo hacen diciendo que tales argucias, ideas y
decretos, son con el fin de mantenerse en el poder, y, -no entrare en debate de
que sea verdad-. Al igual, que los que azuzan, los que se niegan, los que
no aportan nada, los que cuestionan, lo bueno, lo malo, lo regular y lo otro.
Sí, hacen esto, para desbancar a su oponente político, para sacarlo del poder,
para cambiarlo de banco del hemiciclo, en definitiva, para derrocarlo, y con él
aquellas leyes, decretos o disposiciones, que no gusten a la nueva ideología; y
con la misma tenacidad que uno defiende su poltrona, el otro trata de ocupar su
lugar, nada más. Políticos profesionales, vividores de lo institucional,
psicópatas del poder, estrategas de la mezquindad. Como tantos otros, en
verdad.
Se trata de personas para quienes lo humano, lo justo, lo
espontáneo y emocional carece de valor. Son políticos moldeados a imagen y
conveniencia de un sistema putrefacto.
Los ideales han dejado de existir. Lo hemos visto con el
golpe de mano que destrono a Pablo
Casado- no era santo de mi devoción,
debo decirlo, sus arengas insultantes desde el estrado, a gritos, que se oían
desde fuera del hemiciclo, no eran de recibo, no señor, lo que no empecé, para
que su partido, al que llego por plebiscito en primarias, lo “asesinaran”, como al Cesar romano-, le
movieron la silla, para poner al elegido Feijoo,
un gallego, que con menor acritud, y griterío, se me antoja un líder
continuista, que no aportara nada, de corte “Marianista”
y un tanto cínico, que dijo a su llegada ser un político de estado, que exigiría al presidente del gobierno, colaboración
y comprometerse con una política de cooperación, pero una vez sacado en
andas por sus “capitalistas”, y poco
después, ya instalado en Madrid sacaba pecho, tras el éxtasis y aplauso
generalizado por su llegada.
Todo ello está muy bien, es lamentable que en el Congreso de
los Diputados y en Senado, se siembre odio, se detesten, se insulte, y se
disparen con palabras, gestos, y artillería dialéctica, agria y montaraz, con
España de telón de fondo, situaciones fuera de lugar con incumplimiento de lo
estatuido en la Constitución, carta con la que, en muchos momentos, se limpian
el trasero. Y en esos momentos uno piensa, que apenas se nos tiene en cuenta,
que les importamos una mierda, que no se enteran del mundo que nos rodea, de
las causas y casos, que diariamente quebranta la salud y la paz de las
personas, y señalar, como la película es la misma desde hace tantos años. Personas desesperadas que se echan al mar
porque no puede haber nada peor que el hambre, la guerra, la esclavitud o la
persecución ideológica… Y al otro lado, indiferencia, criminalización,
tacticismo, burocracia…, racismo… manteros, seres repugnantes que sitian los
centros donde viven temporalmente los menores extranjeros, los Menas… esta y
otras realidades cercanas y crudas, que pasan cada día ante nuestros ojos, no
parecen tener solución.
Por qué, poco o nada se puede esperar de los políticos
profesionales, de quienes han consagrado su vida a salvar su culo el máximo
tiempo posible a cuenta de lo público y a salvar el de quienes les dan de
comer: los «creadores de riqueza». No
sois políticos de vocación, votados y puestos para ayudar, para construir, para
hacer más cómoda y feliz a los ciudadanos, sois miserables hipócritas e indecentes.
Por qué, desde la responsabilidad libremente contraída, un político, un ser
humano comprometido con la sociedad, no mira el color de la piel ni el bolsillo
de quienes piden ayuda.
Es que gobernar no es fácil, implica responsabilidad, medir las consecuencias de las decisiones antes de tomarlas». Claro que sí. Quien quiera disfrazar su sentido del deber de pragmatismo institucional que lo haga, pero eso no cambia el hecho de que es humano. De que está obligado, a buscar soluciones, de que dispone de los medios precisos, de que debe gestionar todos los recursos con equidad y justicia, de que le han otorgado el honor de poder gobernar a su pueblo, a sus ciudadanos, de hacerles cuanto menos, para estos y sus generaciones, la vida más cómoda, más justa, más feliz y más alegre… Pero ya lo ven, me da igual la bandera que agiten y la camiseta que vistan, son unos cazurros, irresponsables, - de los que, el pueblo llano está harto. Digo…
Fermín
González salamancartvaldia.es blog taurinerías

No hay comentarios:
Publicar un comentario