ENTRE PUENTES
¿ARTE O ARTESANIA?
No es nuevo que; estemos siempre en la disyuntiva, de esta
dualidad, que da nombre a este artículo, y lo cierto es que muchos autores,
pensadores, artistas o artesanos, no se han puesto de acuerdo. El arte, sostienen algunos, es básicamente
una forma de expresar y comunicar sentimientos. Podemos expresar nuestras
emociones pintando un cuadro, haciendo una escultura, cantando, bailando,
escribiendo, toreando etcétera.
Hay multitud formas de manifestarnos artísticamente… Pero a
veces también pintamos, cantamos, bailamos o hacemos “faenas”, sin deseo de
exteriorizar nada, en estas ocasiones no hay expresión artística. Por ejemplo
cantamos en un Karaoke, bailamos en casa,
o toreamos de salón etcétera… Un
cocinero puede elaborar un plato o un menú muy atractivo en cuanto a su
presentación, colorido y aroma. Puede combinar y contrastar las texturas de
alimentos. Puede divertir al comensal sorprendiéndole con distintas
temperaturas, con contrastes, con productos extraños o formas extravagantes. En
la cocina innovadora, cada vez hay más técnicas para maravillar al comensal…
Pero todo esto que son: ¿elaboraciones artísticas o artesanas?
Se dice a veces que
el "artesano" parte de la materia y, le incorpora su creatividad y,
que el "artista" parte de una idea y, se sirve de la materia...,
sin embargo más allá de cómo se inicia su creación, ambos son generadores de
una actividad de creación de diversos objetos, cuya característica principal es
la transformación sustancial de los materiales empleados, y todas las piezas
que se realizan lo son a partir de una idea propia y original, ambos son
capaces de crear objetos tradicionales, a partir de oficios pueden crear piezas
con saber tradicional rescatando las características propias del material y
combinándolas con sus sentimientos, transformando un estado emocional en un
elemento material, que refleja a quién lo creó, no hay en el arte o artesanía
una escala de calidades, ni una jerarquía de géneros, ni una jerarquía de
oficios, un retrato no tiene más mérito, ni conceptual ni técnicamente que un
paisaje, así como la obra de un orfebre, tampoco tiene más dificultad que la de
un ebanista. No podemos medir la dificultad del arte basándonos en horas de
trabajo, ni tampoco comparando la técnica de ambos, sino que el resultado final
es lo que cuenta, así visto el trabajo artístico no se podrá valorar más por su
acierto funcional y estético, ni el artesanal por la dificultad técnica a la
que se enfrentó su autor para resolverlo, así no se altera el valor plástico o
artístico, ni siquiera por el hecho de exponerse en un museo. Así veremos como
la distinción entre "arte aristocrático" y "artesanía
popular" que acostumbramos a hacer hoy, es una distinción moderna que se
vuelve insignificante cuando miramos las obras de los grandes «artesanos» desde
la Edad Media, hasta hoy mismo. Recuperemos a esos grandes creadores del
arte original que están entre nosotros, en cada pueblo, ciudad, o paraje,
ayudémoslos a recuperar su medio de expresión, su medio de vida, su sentido de
pertenencia a este suelo...
Así, lo que a veces se denomina Artesanía no es más que un
elemento que cumple la misma función que lo que se denomina Arte, es un
elemento constructivo de rasgos distintivos como individuos y como colectivo determinado por el medio ambiente y la
realidad cultural, social y económica, surgiendo espontáneamente o
programadamente como expresiones, símbolos, códigos lingüísticos, viviendas,
vestuarios, artesanías, gastronomía, etc. todo un mundo cultural que es lo que
define al colectivo de todo pueblo o nación.
Las creencias, artes y valores, las prácticas y tradiciones que se trasmiten de
generación en generación, sugieren la presencia de una memoria que vive en el
espíritu del pueblo, que vive el presente poniendo en valor las experiencias
ancestrales en la cotidianeidad de su quehacer. Y en este esquema, ¿no
puedo sustituir alternativamente en cada párrafo Artesanía por Arte y Artesano
por Artista?
El artesano/artista revitaliza, en sus actividades, los vínculos con la tierra, el ambiente y el contexto cultural que los vio nacer y convierte en patrimonio integral todas sus expresiones. Al reciclar su trabajo y las materias primas de su entorno, recuerda las técnicas tradicionales y las recrea en una gran diversidad de productos artesanales susceptibles de ser divulgados, comercializados, expuestos, etc., con lo cual contribuye notablemente a mantener la identidad nacional y, a forjar una personalidad social propia y diferenciada -ni mejor ni peor- ante el resto del mundo, aportando así un grano de arena a la aceptación de la diversidad cultural, muy nombrada, poco practicada.... Quizá sea hora de eliminar las divisiones, arte y artesanía son expresiones, ambos se pueden comercializar, conocer, exponer, difundir... como manifestación de la cultura autóctona y como elemento de identidad.
Fermín
González Salamancartvaldia.es
(blog taurinerias).

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