ENTRE PUENTES
EL TORMES- UN RIO
ABANDONADO- A SU PASO POR LA CIUDAD
No tiene suerte esta ciudad, con sus políticos, (politicuchos,
les espeto a sus contrarios el Sr Carballo)… ¿Dígame, como tenemos que bautizarles
los ciudadanos a ustedes?... Es evidente que estamos condenados a tener
que soportar, tanta desidia, tanto abandono, tanta irresponsabilidad, tanta
ineficacia, capacidad de gestión, tanto despropósito así como falta de ideas,
para llevar tan solamente con sentido, común y orden los destinos de esta
ciudad, que pide a gritos un cambio de políticas de funcionamiento y tener en
cuenta a los ciudadanos que viven en ella. ¡Verán ustedes!, tan solo hay que
pasear la ciudad, para sentir el porqué de esta denuncia y aquello que lleva
años, sin que dicha corporación ponga remedio a tanto desatino. No defiende
este columnista ninguna “camiseta”, ni le mueve
animadversión pero:
[No sé si ustedes se habrán
dado cuenta, pero tenemos un rio que a su paso por la ciudad, por sus arrabales
y entre puentes, es, un rio triste ¡Ustedes se quedan mirando nuestro Tormes, y
a la fuerza les tiene que parecer un rio carente de ruido, de alegría,
aletargado o sea triste, gris, sucio muy sucio, como sin vida; y mira que todos
nuestros eruditos poetas, le han tratado de alentar, con glosas encendidas.
Estos mismos, hoy se taparían de vergüenza, tal es el abandono que cualquier
verso sería de desencanto y apagada
melancolía].
Hace unos cuantos años que este comentarista viene
denunciando este “maltrato” ecológico,
que se sucede en nuestro rio, también en el regato que desgraciadamente acoge
toda clase de desperdicios, basura y olor nauseabundo a su paso por un entorno
de la ciudad, que llama al paseo, al
deporte, juegos para niños y forasteros que tras el puente romano descubren la
monumental Salamanca…Ustedes no escuchan a estos visitantes… si lo hicieran,
creo que les daría vergüenza, o no. Mucho dice una ciudad de su Ayuntamiento,
al sentir como se trata su rio, el
deterioro, la suciedad, la rotura o el desaliño en que se encuentra esa zona de
la ciudad, ¡se caen los árboles, porque nunca se han podado!, ¡cansado estoy de
avisar por rejillas y bancos, incluso
con riesgo y peligro para los usuarios de las pistas y camino deportivos!.
Quiero por ello volver a llamar la atención del Ayuntamiento
o la concejalía a quien corresponda, con el fin de intervenir de forma seria y
responsable sobre tanta dejadez y desperfecto, en todo el entorno, de una zona
que comienza desde hace tiempo a convertirse en desagradable. Ver cada día en
mi paseo matutino, el deterioro en la
que se encuentra el rio, sus orillas y sus puentes, convertido en muchas zonas
en un vertedero, y si ustedes caminan lo largo de aquel arroyo o riachuelo,
canalizado llamado del Zurguen,- que costo dios y ayuda canalizar-, para luego
abandonar, a buen seguro que les dará a ustedes entre otras cosas, lastima. Es
un verdadero lamento, que se hicieran obras a la vera del rio, y que después,
por una tozuda dejadez, y falta de responsabilidad, una vez terminadas estas,
no tengan un seguimiento, un mantenimiento adecuado, con el fin de reparar o
subsanar con poco dinero aquello de fácil solución. No esperar a su deterioro
final y con ello tener que librar un dineral por su abandono y desidia como por
la falta de previsión. ¡Quiero con este artículo, llamar la atención de quien
corresponda, apelar a sus conciencias, a su responsabilidad y compromiso que
tienen contraída con esta ciudad!... Y ese interés en pactar, para seguir
otros cuantos años, y donde las cosas
verdaderamente importantes, continúan en estado deplorable.
¡Salgan de sus despachos, recorran, visiten la ciudad,
vigilen sus obras, las suyas y las que tiene contratadas, con las empresas en
sus presupuestos, (recorran los barrios,
de su olvido hablaremos otro día) sus tiempos empleados y los materiales
utilizados, el ciudadano dará por buen ejemplo viendo que se ocupan de su ciudad, y que sus impuestos están
defendidos y bien utilizados. Y verán aquello que; - este comentarista demanda
al principio-, el desencuentro, el vacío, la mala imagen que se descubre por el
paseo del rio. Un rio, que debería ser
un vergel a su paso por la ciudad, un paisaje dulce y ameno, unas orillas que
animaran a sentarse, en definitiva un recorrido entre puentes, que de empaque y
categoría a esta ciudad de Salamanca, a su historia a sus personajes, en
consonancia con sus doradas piedras, la vida está en el agua, nuestra tarjeta
de visita es el rio.
No harán falta fotografías, pueden comprobarlo todo ello a pie de obra a cuantos nos duele Salamanca, y contribuir: con el fin de: si puede ser, remover las conciencias de aquellos, que deben tener responsabilidad en los hechos… verdad. Tú… ya está bien…es que da pena…
Fermín
González- comentarista.- Salamancartvaldia.es
(blog taurinerías)

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