AL
HILO DE LAS TABLAS
NOVILLADAS
Conviene, que
fijemos la atención en un fenómeno: La diferencia excesiva que hay entre el número
de corridas de toros y el de novilladas. Un hecho, que se repite en casi todas
las capitales taurinas. Y aunque sigue habiendo concursos y no se deja de
apostar por los novilleros, lo cierto es, que la iniciativa debería ser mayor,
sobre todo para los que comienzan el oficio donde las novilladas sin caballos,
clases prácticas, bolsines y otros certámenes, no cubren las expectativas, de
cuantos jóvenes se inician en esta incierta y zozobrante profesión de poder
llegar a conseguir, fama, reconocimiento, dinero o, cuanto menos incluirse
entre aquellos que de una u otra forma puedan vivir de la profesión.
De otro lado, hay que salir pronto
de las filas novilleriles, aunque sea sin curtir y a medio hacer. No solo hay
menos festejos en esa categoría, sino que paradójicamente, se tiene que
enfrentar a toros de más peso y edad (sin escoger) que las figuras. Es muy
frecuente, oír a los novilleros que van a tomar la alternativa la frase de “ahora toreare más cómodo”.
Cada vez es más difícil, esta más obstaculizado que un
nuevo nombre se asome a los ruedos si la ayuda de un "padrino" que lo
ponga en órbita y, a la vez caiga en sus manos. El tema es doloroso, cuando se
trata de una profesión, que exige para su despliegue, una base de esperanza y
de juventud, un riesgo constante de las nuevas sabias que tropiezan con las
trabas económicas, impidiendo la entrada a la arena caliente de los ruedos, de
esas promesas de continuidad, que son los novilleros.
Fermín González salamancartvaldia.es blog taurinerias.
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