ENTRE PUENTES
“SOBREDOSIS” DE POLÍTICA

Después de la “sobredosis”, política para llegar al día 28
de Abril, donde unos salían airosos y ufanos a sus balcones, y otros
desorientados, tristes y cabizbajos, pero con su arrogancia intacta, y tras un
mes de nuevas agitaciones, verborreas, enarbolado de banderas, retratos
gigantescos con el mejor perfil, mentiras desde los improvisados altavoces
etcétera, volvemos a llenar, las aún calientes urnas de papeletas, después de
hacer al abrigo de nuestras casas, el proceso secreto de selección y quedarnos
con aquello que más nos identifique, nos guste, o simplemente quiera darse otra
oportunidad… Ahora el voto, por una parte nos toca más cerca, pues hemos de
elegir al mandatario más cercano, el Alcalde al cual se supone que en alguna
ocasión podamos ver por la calle, inaugurar, algún parque, calle, o visitar las
obras, en cualquier zona de la ciudad. En otro caso el voto vuela a Bruselas,
donde un puñado de políticos que apenas se les conoce, que viajan en avión, y
parece que trabajan – o eso dicen- tres días a la semana y cobran un
“pastizal”- o eso dicen- defenderán los intereses de España y sus comunidades,-
o eso dicen-. El caso es: que vamos a
tener otra “sobredosis” de enredos, de pactos, de declaraciones tontas, bobas y
lelas, antes de que todo se halle confirmado, y se comience a sentir en cada
rincón, las promesas que se han hecho desde los estrados, y donde han debatido,
los candidatos.
Lo cierto es: que no es para sentirse tranquilo, después de
lo ocurrido en el foro de toda la representación del pueblo español. El
Congreso, un hemiciclo multicolor, variopinto, lleno de ideas dispares en las
cabezas de sus señorías. Tanto que el
primer día de clase, o sea recibir el bautismo de diputado, con juramento o
promesa, aquello fue demencial, la primera impresión que se ha llevado, no solo
esta España, sino fuera de nuestras fronteras, no fue otra cosa que, descubrir
nuestra peor cara, demostrar que somos un País de improvisación, donde
lo provisional, la falta de tacto e imaginación organizativa, donde prima el
vocerío, nos puso en evidencia una vez más.
En la cámara baja,
pero baja, baja de verdad; el diputado de más edad barbado en blanco nieve
hasta la pechera, se afanaba sin conseguirlo, que la juventud y los bisoños
llegados hasta allí, en listas cerradas, circularan y dejaran libre la
circulación, a duras penas lo consiguió por qué aquello era un ferial donde
todo el mundo se saludaba, se besaba, se abrazaba, comentaba y miraban a
fotógrafos y a las cámaras de televisión con sonrisas en algunos casos
“podridas”. El tumulto de diputados, no se daban por aludidos ante las
consignas del señor de la barba, que recomendaba, con metáforas alusivas a los
atascos circulatorios. Una vez concluido
este pasaje- cual si hubieran sido un colegio de párvulos, que reencuentran
gozosos después de vacaciones y comenzar el nuevo curso con babis y libros
nuevos, pasaron a la nominación con nombres y apellidos, para que los
mismos, como hemos dicho –juraran o prometieran lo estatuido en la Constitución Española, para otros Carta Magna, para muchos, como bien se
pudo ver y oír, ni lo uno ni lo otro. Pues a medida que lo hacían el
encontronazo se hacía presente. Cada vez que un diputado de ERC o Junts per
Catalunya prometía la Constitución en catalán defendiendo una república
catalana y la libertad de los políticos presos, el grupo liderado por Albert Rivera y los miembros del
partido de extrema derecha mostraban su disconformidad golpeando sus mesas, con
quejas o golpeando el suelo. El líder de los liberales se ha puesto hasta dos
veces de pie para intentar que Meritxell Batet, recién
elegida presidenta de
la Cámara Baja, intercediera. "No vamos a interrumpir el proceso de acatamiento", le
ha respondido la dirigente socialista. Estos incidentes han marcado la
constitución de las Cortes y han anticipado lo que previsiblemente será una
legislatura tensa y con una enorme división entre los grupos.
Una de las reacciones más furibundas se ha producido cuando Oriol Junqueras, líder de ERC y uno de
los políticos presos que ha acudido a la sesión, ha leído su promesa y su grupo
se ha puesto en pie aplaudiendo. "Desde el compromiso republicano,
como preso político y por imperativo legal, sí prometo", ha dicho
el dirigente en catalán.
Una vez terminado el procedimiento, el líder de Ciudadanos,
ya en condición de diputado, ha tomado el turno de palabra y ha pedido a la
presidenta del Congreso que no permita los acatamientos en defensa de los
líderes independentistas que son diputados y están siendo juzgados por su papel
en el procés. "Se ha insultado el decoro", "han
pisoteado la dignidad de este país".
"Ha sido una falta de educación, de ruido y
sobreactuación, toda una fanfarria, a la que hemos asistido los ciudadanos de
buena fe ¿Y uno se pregunta? ¿Cómo semejantes personajes van a dirigir los
destinos de esta Nación? Se pueden usar fórmulas distintas como ha dicho la
presidenta” ha reaccionado Iglesias a la salida del pleno. El protocolo del
inicio de la legislatura cambió en 2016 cuando los diputados de Unidos Podemos
decidieron llevar el estilo de "la nueva política" al pleno y
prometer que trabajarían por cambiar la Constitución, en vez de
limitarse a prometerla o jurarla. Tres años después, el grupo confederal de
Iglesias ha prometido "por la democracia y los derechos sociales".
Iglesias ha añadido: "y por
España", "y por el
planeta", dijo otro, lo que ha provocado las risas en el hemiciclo.
Los diputados gallegos de En Común-Unidas Podemos han recurrido a su lengua
para decir: "Para cumprir co mandato da cidadanía galega, da
democracia e dos dereitos sociais, prometo".
Los 24 diputados de Vox, en esta ocasión se han limitado a
jurar por España. En las autonomías lo hicieron por Dios con una mano sobre una
Biblia y un pequeño crucifijo. La fórmula que utiliza el PSOE
"mayoritariamente" es "sí prometo". Todo un
batiburrillo y elocuentes mensajes, que han puesto de nuevo en solfa, a la
Cámara y a la Constitución Española… Viva la Pepa…
Fermín
González salamancartvaldia.es blog
taurinerías
No hay comentarios:
Publicar un comentario