ENTRE PUENTES
Servidor ingenuamente pensaba que, con la llegada de
políticos de nuevo cuño, plagado de jóvenes con ganas de trabajar, de
implicarse, de asumir responsabilidades, de conectar con la sociedad, y poner
en práctica políticas de cambio, Salamanca iba a romper amarras, y tomaría, el
rumbo de la verdad, lo justo, la información, y el sentido común, con el fin de
conectarse con el resto de ciudades españolas. No ha sido así; estamos parados
en la misma línea de salida, estancados, sin apenas debate, sin que nadie sea
capaz de contrarrestar, errores pasados, sin caer en los estériles discursos
llenos de trampas y zancadillas, donde todos se han instalado cómodamente en el
consistorio, y nadie sale de su “Bunker”, para tomar el pulso de esta ciudad,
donde sobre todo en los barrios están dejados de la mano de Dios, y de su
Ayuntamiento, donde el ciudadano es cosido a salvajes impuestos, algunos
sacados de la “chistera”, con el firme propósito tan solo del afán recaudador,
con unos peregrinos mensajes explicativos, que nadie es capaz de descifrar y
comprender. Y a todo esto: la pléyade de jóvenes ediles, unos, y de veteranos
otros, no se enteran. Lo pondré en mayúsculas…NO SE ENTERAN… Parecía
que sí, cuando llegaron, pero: fue una ilusión pasajera, ya cayeron en el redil,
ya se han montado en el carro cómodo de las “figuras”, ya se han marchitado sus
ínfulas de dar la batalla por la ciudadanía, por velar por sus derechos, por
sus intereses, por lo razonable, por lo que paga.
Sr alcalde, concejalías varias, y oposiciones varias. Así, no
se hace política, así, no se gana
admiración, ni mucho menos respeto, uno no puede llamarse alcalde de todos los
salmantinos, sentado en la poltrona, solo fotos, inauguraciones, solo con
romper la cinta de la carrera, no es interesarse por ella, no puede
convertirnos tan solo en paganos silenciosos, esto no es política ni
democracia, no se nos puede condenar a la desidia, al abandono y la dejadez, no
podemos estar solo para el castigo. Ustedes no conocen la vecindad, sus
inquietudes, sus necesidades etcétera. Ustedes – como los toreros arrogantes,
se meten en el hotel y no se dejan ver por nadie- un alcalde que se precie,
siempre ha pertenecido al pueblo, es un vecino más un privilegiado al que hemos
elegido entre todos, que debe convivir y estar al tanto de lo que realmente
interesa a sus vecinos, de recabar información e ideas, de su justo y
equitativo reparto de comodidades y reparaciones, de dar cumplida cuenta, del
como el cuándo y el porqué de cada decisión suya, de saber regir los destinos
de la ciudad-incluidos los barrios-
que, con incluso más impuestos- para lo que se les ofrece-, y distribuir los
tributos con equidad, justicia y responsabilidad. No diré que son ustedes malos, no, son ustedes ineficaces, se han
subido en un pedestal que además, tan solo es valorado por los suyos, aquellos
que están dispuestos a simplificar sus errores o pasarlos por alto, aquellos
que hipócritamente les dan coba, que no les dicen lo que hay que decirles, con
rigor y seriedad, y así viven en una burbuja sosa, boba, lela y mediática. Y así, no se gana una ciudad, ni un
barrio, ni una plaza.
Por todo ello, se hace necesario un revulsivo, un grito de
ilusión, de esperanza de nuevas y renovadas ideas, que pongan de manifiesto,
que somos capaces de revitalizar y dignificar esta ciudad que antaño tenía por
bandera- (arte, saber y toros)-, pueda unirse a otros valores que la
potencien. Y para esto deben tener claro, que se necesita la cercanía del
pueblo, haciéndolo participe, atendiéndole y llegando hasta él, y hacerle salir
de esa modorra, mansa y adocenada.
Necesitamos saber explotar bien nuestros recursos, turismo,
la cercanía rural, nuestro rio, gastronomía, etcétera, son bazas de suma
importancia. Mi ciudad necesita confianza en sus dirigentes, y esto llega a
través de potenciar las asociaciones y juntas vecinales, en que estas sean
dotadas de medios de actuación con el fin de hacer llegar sus inquietudes a las
concejalías. El ciudadano necesita que se le hable con claridad, sin tapujos ni
maniobras opacas fuente de confusionismo. Hay, una necesidad de asesoramiento,
participación, voluntariado que es un
potencial de sabiduría y experiencia que nadie ha puesto en práctica. Deben
concienciarse las concejalías de la
preocupación a pie de obra de parques y
jardines, pavimentación y aceras, aparcamientos, limpiezas,- lo del Tormes y el
Zurguen lamentablemente, son de “otro mundo”,- policía, impuestos, seguridad,
gamberrismo responsabilidades de
operarios del consistorio. La cita, si pasean la ciudad y sus barrios seria
inacabable. Creo sinceramente que desconocen estas realidades, y otras de mayor
calado, pero el contribuyente, que con no pocos esfuerzos paga los altísimos
impuestos a que está sometido, reclama
con fundamento y razón sus derechos, quiere ver que se preocupan de su entorno, su calle, su barrio, su escuela, su
farola. su contenedor, su limpieza y su
seguridad…
Es decir: debe sentir que confía en sus gobernantes ¿Una ilusión? ¿Una quimera? De ninguna
manera, esto se puede y se debe por responsabilidad política y, por obligación
constitucional llevar a cabo. Y, sí
se pusieran a trabajar con el entusiasmo, con el que presumían antes de las
elecciones, con la seriedad, el rigor, el asesoramiento vecinal, verán como la
verdad está en la calle, y estas propuestas, incluso sin exageraciones, no son
tan difíciles de cumplir.
La estrategia que han
seguido continuamente, no ha sido con resultados positivos, la base de la
prepotencia, la arrogancia y el despropósito, con el abuso extravagante de modos
y formas, se basa en contestar solo lo que interesa, para a continuación lanzar
una cortina de humo, sobre lo que no se quiere tener en cuenta… Y así,
no es…
Fermín
González Salamacartvaldia. (Blog
taurinerías)

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