ENTRE PUENTES
LA ONDA Y LA FRECUENCIA
¡Ay… la radio, que bien ha hecho a este País llamado
España…! La radio ha sido nuestra mejor compañera, la que cada día nos gritaba
que era la hora de despertar, incluso, desde hace mucho tiempo atrás, nos
anunciaba el fin del día y la necesidad de descansar… La radio nos situaba en el tiempo, nos ponía en
marcha para el trabajo y, nos acompañaba en el mismo… La radio que conocimos
los más que sexagenarios; tenía la cita importante de “allanar” el camino, de
la supervivencia, de alegrarnos la vida, de informarnos, de hacernos llegar los
acontecimientos, de hacernos un guiño de complicidad, de vibrar y transmitirnos
con generosidad la moral, el estímulo y
la confianza para seguir en pie, y vivir con esperanza… La radio, aquella radio
de cada día, donde la copla salía por puertas y ventanas entonces abiertas, de par
en par, acompañadas siempre de la voz femenina, del trabajo duro de la casa,- (nunca
recompensado), se mezclaba todo, música,
cantos, y olor de puchero.
¡La radio cuanto bien ha
hecho!...Que nostalgia nos trae al evocar los recuerdos, de aquellas voces, que
entraban en tu casa, se sentaban a tu mesa con una humilde familiaridad… Bobby de Grané… Raúl Matas… Matías Prat…
Pepe Iglesias (el zorro), Juana Ginzo, Matilde Conesa… ¡Ay la radio!. De discos
dedicados, de conciertos, de marchas y pasodobles, del parte de las 14,30, de
novelas y lágrimas de tarde, y de rosario final al llegar la noche… con nuevo
parte a las 10, “en la cama estés”… ¡Ay…
la radio de las mañanas de domingo, con la musiquilla del “Colacao” y apoteosis
de tarde con carrusel deportivo… rumiando el gol de tu equipo…o la estocada de
un torero de postín en las Ventas… aquel zumo extraído de los acontecimientos,
que se trasladaban llenos de una prosa florida, rumbosa, y perfectamente
explicada en toda sus virtud y antecedentes.
¿Se me nota mucho que echo de menos la radio?, pues si,
sobre todo la radio honesta y veraz, no la del mercantilismo puro y duro, echo
de menos la radio critica, la radio cercana, la radio musical sin estridencias,
la radio informativa y con recorrido, aquella que ayuda a sus oyentes, que
evoca recuerdos, que recuerda la historia, etcétera.
No fue capaz la TV… de callar
a la radio, muchos la criticaron, incluso al fuego querían mandar, muchos
aprovechados la verdad querían tapar, pero los que nacimos escuchando la radio,
le hemos seguido siendo fieles, sintonizando evidentemente nuestro dial. Ahora nos
toca vivir, un pasaje incierto donde quiere imponerse la maldad. Pero algunos
aún queremos la radio, y esperamos que se pueda escuchar siempre la verdad…
¡Ay… la radio cuanto bien ha
hecho a este país… ¡A que sí!
Fermín González salamancartvaldia.es Blog taurinerías
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