ENTRE PUENTES
VENEZUELA ENTRE
BARRICADAS
-¿Es constitucional la Asamblea Nacional Constituyente
convocada por Nicolás Maduro?
“La Carta Magna
bolivariana de 1999 dispone que el presidente, la Asamblea Nacional (con
mayoría de 2/3 partes), los cabildos municipales (con mayoría de 2/3 partes) y
el 15% de los electores pueden proponer la "iniciativa de
convocatoria" de la Asamblea Nacional Constituyente"con el objeto de
transformar el estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una
nueva Constitución". Para confirmarse dicha convocatoria es ineludible la
realización de un referéndum, algo que Maduro ha olvidado, conocedor de su
debilidad en las urnas”. (Copia literal).
Hugo Chávez, siempre aspiró a copiar fielmente el
régimen castrista en Cuba, pero su muerte prematura le impidió ser el
protagonista absoluto de su revolución bolivariana. No obstante, para asegurar
la continuidad de su modelo autoritario dejó como sucesor a Nicolás
Maduro, un mandatario más torpe e ineficaz que su mentor.
Hoy el actual presidente de Venezuela se aferra al poder con
más represión y ataques a la oposición. En la jornada de la elección de
la Asamblea Constituyente, cuyo propósito es reescribir la Constitución y
consolidar de una vez un sistema dictatorial a la cubana, el opositor Antonio
Ledesma, quien fuera alcalde metropolitano de Caracas y hoy permanece bajo
arresto domiciliario tuiteó, "No
tienen ni gente ni votos pero si bombas, balas y perdigones". En eso
consiste su fuerza.
Después del triunfo
del bloque opositor el pasado 16 de julio, con una consulta popular que superó
los siete millones de votos para rechazar la Constituyente, esta maniobra de
Maduro no tiene validez y se hace en un momento de extenuación colectiva en un
país donde reinan la escasez, la violencia y el caos. El único poder real con
que cuenta el chavismo es el de las armas y un ejército que hasta ahora parece
dispuesto a obedecer órdenes de reprimir a los demócratas venezolanos, que
desde hace más de tres meses se manifiestan en las calles a riesgo de morir
bajo las balas.
Maduro, Diosdado Cabello y el núcleo duro del Gobierno
buscan con esta pantomima sin legitimidad alguna ponerle candado permanente a
Venezuela y ahogar los pocos resquicios de libertad que la Mesa de Unidad
Nacional (MUD) aprovecha al máximo para salvar al país del absolutismo
definitivo. A pesar de las dificultades que enfrentan y el desgaste de años de
lucha contra los atropellos del régimen, una vez más los líderes de la MUD
dejan a un lado las diferencias que puedan tener para lanzarse a las calles y
no permitir que los venezolanos acaben como los cubanos: privados de libertad y
condenados a los cien años de soledad que ya son la casi seis décadas bajo la
dinastía familiar de los Castro.
Conscientes de lo que
se juegan, unos en la calle, como María Corina Machado y
Henrique Capriles, y otros desde su encierro, como Leopoldo López y Antonio
Ledezma, llaman a que no se apaguen la unidad y la resistencia cívica.
El proyecto soñado por Chávez, que desde el principio fue
fallido y retorcido, se ha agotado y su expresión de ineptitud máxima lo
personifica su discípulo. Maduro no tiene nada que ofrecerle al pueblo. Solo
desesperanza y pobreza. Por eso, en víspera de su impopular Constituyente una
riada de gente cruzó la frontera a Colombia en busca de víveres o con
la determinación de no regresar. Las aerolíneas internacionales comienzan a
abandonar el territorio y los diplomáticos extranjeros y sus familias son
conminados a irse. Es el aviso de un eclipse que se cierne sobre todos. La
amenaza de la oscuridad total.
Recientemente el ex canciller venezolano Delcy
Rodríguez clamaba, 'Nos moriremos de
hambre, pero aquí estaremos defendiendo la patria". Es el mensaje
pavoroso de los dirigentes chavistas: que desfallezcan de hambruna los venezolanos
con tal de que el Gobierno se eternice en medio de la crisis. Siguiendo el
triste ejemplo del castrismo, lo único que garantizan es la pobreza por decreto
y sin vía, para el sueño de avanzar y ser libres. Está claro que a Maduro y sus hombres no les tiemblan el pulso a
la hora de matar. Matan de hambre y matan a tiros, con el agravante de dejar un
País, al borde del precipicio de una guerra civil, en la que se verán inmersos
el pueblo humilde y llano, y en esta situación sacaran provecho, desalmados,
oportunistas, terroristas en sus más variadas modalidades, todo esto ante, la
vista de aquellos, que esperan el destrozo para llevarse a saco lo que proceda, con el fin de enriquecerse, en un
país lleno de posibilidades y recursos… De pena… tomemos nota…
Chaves dejo tocada a
Venezuela, Maduro, antes de irse, dejará tras de sí un rastro de desastrosas
consecuencias. O, eso es lo que se vislumbra… En la siguiente entrega.
Fermín González salamancartvaldia.es blog taurinerias
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