ENTTRE PUENTES
ARTICULOSPUBLICADOS
Con el presente, son ya unas ciento cincuenta veces, que he
ocupado un espacio en esta página digital de Salamancartvaldia.es, entre los cuales evidentemente se encuentran
los dedicados a mi pasión taurina, sin contar las reseñas feriales, así como
también otros tantos de diverso variado y contenido, entre lo social, lo
político, lo humano, incluso la denuncia de orden local etcétera. Digo esto,
porqué hace unos días, servidor ha vuelto a releerse cada uno los artículos de
mi colaboración. ¿Qué cuál es el motivo?: Sencillamente, no quiero repetirme, y
por otro lado, puedo de esta forma contestar a la pregunta de un amigo lector. “¿Cómo escoges los temas, y se te ocurren
asuntos de variada recopilación, incluso de aquellos en los que se suscita tu
favorita afición, a la fiesta taurina, y después de tantos años, aterrizas con
asuntos nuevos?”... La pregunta se me antoja buenísima, acierto a contestar, haciéndole la
observación, que algunos temas si tienen alguna semejanza sobre las mismas
cuestiones y actitudes, aunque siempre he intentado explicar el porqué.
En efecto, algunas veces me asombra, que aún se me ocurran,
asuntos nuevos sobre una u otra
materia, y debo confesar, que hay días o
semanas en que se agolpan los temas, y no sabes por cual decidirte, y otras en
los que te cuesta dios y ayuda, vislumbrar ninguno. Recuerdo, que cuando escribía
en otra publicación, se lo leía a mi mujer, con el fin de buscar ese punto de
apoyo, o de crítica, en no pocas ocasiones se me echaba el tiempo encima con la
hoja en blanco, o para encontrar ese título que le diera prestancia o entonara
bien mi divulgación, con el fin de encontrar interés tanto para mí como para el
lector, cuestión esta que no es una garantía de que así ocurra.
Por eso me desconcertó un poco el amigo lector, como si
quisiera descubrir, si había alguna estrategia, para engancharse a la escritura
de variado menú, para que, cada día de la semana aparezca tu artículo, del que
no está uno muy seguro, que alguien
pueda leerte. Nada… No hay nada, aparte de pensar, de razonar decidir y
argumentar, de estar atento a lo que se suscita a tu alrededor, luego procurar
entretener, crear un estado de opinión por medio de la palabra, sintonizar, con
tus ideas, ser honesto y sincero, y como no: ponerle toda la pasión de la que
te sea posible, y donde no falte la fina ironía, y un dúctil sentido del humor,
con el fin de poder compaginar, las opiniones del lector agradeciendo tanto las
que sean de felicitación y aliento como también las que son de desagrado,
protesta o enfado.” A este respecto
recuerdo un episodio de una loable serie de televisión Frasier. Este tiene un
programa de radio, y le pasan una cinta con las impresiones de una docena de
oyentes, reunidos en el estudio para que se pronuncien. Todos menos uno lo
elogian y están satisfechos, pero Frasier se obsesiona con el único dictamen
negativo: “No me gusta, no sé, no me cae bien”. Logra averiguar el nombre del crítico
y lo busca por toda la ciudad para que le explique qué no le gusta y por qué él
le cae tan mal. Y desde luego, ha olvidado por completo las alabanzas de los
demás”. Hay personas que no encajan y no soportan la crítica o falta de
unanimidad. Hay otras a las que les excita por sistema irritar a parte de la
población. El mayor riesgo de esto último es que se suele intentar halagar a
otra parte, diciéndole lo que desea oír y convirtiéndola en “incondicional”. En
definitiva el articulista en cuestión se hace previsible: sobre cualquier
asunto, por novedoso que sea, ya se sabe qué va a opinar: No interesa, aburre
leerlo. Uno en su modesta opinión, trata de no entrar a formar parte de estas
dos clases, aunque lamenta carecer de otras estrategias. Aunque al releer de
nuevo todas la piezas, no todas son de crítica “agria”, también las hay con
mucha “chanza” y plagadas de buen “rollo”. Pero ante todo quiero agradecerles a
los que con paciencia me leen.
Fermín
González salamancartvaldia.es
(blog taurinerias)

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