lunes, 15 de diciembre de 2008

EPIGRAMAS

EPIGRAMAS

PITOS

Uno de los banderilleros de Fernando Gómez (“el Gallo”), había estado fatal poniendo banderillas, y el público le dio un “meneo” más que regular. Y cuando “el Gallo” se dirigía a matar al mismo toro, el mencionado banderillero, provisto del capote, salía también en busca del bicho.

-¿A onde va uste?- le pregunto el matador-

-A bregar… A dar unos capotasos ar bicho.

-¡Vaya usté a sentarse en el estribo ahora mismo!.

Ordeno el “Gallo” en forma imperativa.

-Pero ¿por qué, mataor?

-¿No ve usté que se van a mezclar los pitos que le dirigen a usté con los que me van a soltar a mí, y esto va a ser un laberinto muy grande?.


RAZON ESCUETa
Francisco Martín “el Corneta”; fue un modesto matador de toros, a quien su paisano Julián Casas “el Salamanquino” dio la alternativa en Pamplona con fecha 7 de Julio del año 1857.
Alto, desgarbado, valentón muy torpe, sus actuaciones constituían un continuo sobresalto en los espectadores; porque sufría frecuentes cogidas, aunque con mucha suerte por fortuna, pues ninguna de ellas revistió gravedad.
No es extraño, pues, que al juzgar sus aptitudes, escribiera don Rosendo Arus en su revista “Pepe Hillo” de Barcelona la semblanza siguiente:

El Corneta mata toros
Por una razón escueta
Porque no son los astados
Los que matan al Corneta.-

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