DIVISION DE PODERES
A veces uno se pone a hablar, de legalidad, de Constitución,
de poderes políticos, incluso algunos también, intentan estar en poder de su
“sacrosanta” verdad, y no conformes con hablar, en innumerables ocasiones,
entran en una controvertida y malsonante discusión, donde con voz sonora, y
vociferando tratan de imponerse con razonamientos, que no logran pasar de lo
anecdótico, lo superficial y el tópico, y ciertamente estos no ocultan más que
su ignorancia, por ello mismo hay que documentarse bien antes de entrar en un
debate, donde al menos con cierta humildad y mesura, puedas aportar, alguna
idea, algún detalle o claridad al mismo al exponer tu argumento. Y en esas
estamos, que no hace mucho en tertulia televisiva, pude comprobar el ayuno en
la materia que ahora les propongo: al tratar sobre los poderes del Estado. Se ignoraban aspectos, procedencias, datos, que aportaran conocimiento.
Conformado por
los términos latinos división, que
supone la acción de separar en partes iguales, y por posere, que refiere amo o dueño. Designa una de las características
distintivas de los sistemas de gobierno democráticos
donde los tres poderes del estado (legislativo, judicial y ejecutivo) son
ejercidos por diferentes órganos y de manera independiente uno de otro.
Gran parte de los estados modernos que han elegido a la democracia como
sistema de gobierno gozan de esta organización interna de
división de poderes.
Esta modalidad actúa como garantía de independencia de cada
poder, contribuyendo al equilibrio de fuerzas, sin que ninguno pese más
que el otro, y entre ellos se limitan y moderan en las acciones que llevan a
cabo. Promueven la libertad y la igualdad y evitan los abusos de poder. ¡Este
debería ser el camino de un Estado de derecho!...
En este tipo de organización, y en la práctica ideal,
ninguno saca ventaja, todos gozan de igualdad de condiciones, neutralizándose
la posibilidad que alguna autoridad pueda ejercer algún abuso. Si
esto ocurriera los afectados pueden acudir a los otros dos poderes para
denunciar el estado de cosas irregulares.
Evitar la concentración de poder y la instauración de un régimen autocrático
son las dos misiones que procura este tipo de organización política. El filósofo
Montesquieu fue el responsable del advenimiento de esta teoría que traería un
sinfín de beneficios a las sociedades que la adoptasen: Igualdad de derechos y
de oportunidades, y afianzamiento de las libertades individuales.
- Al poder
legislativo le cabe intervenir en la normativa: debate, promulga, corrige o
deroga leyes.
- El ejecutivo
gestiona el estado respetando la voluntad del pueblo y las leyes.
- Y el judicial
imparte justicia a través de la interpretación de las leyes.
La división de poderes fue sin lugar a duda una de las
consecuencias más extraordinarias de la Revolución Francesa (1789) y que
asimismo significó el ocaso del absolutismo monárquico dominante en Europa por
aquellos tiempos. Montesquieu
(1689-1755) fue uno de los intelectuales más emblemáticos del movimiento de
la Ilustración y un férreo creyente- que
el hombre con poder tiende a abusar del mismo-, por caso, es necesario
crear mecanismos que limiten dicha situación. De acuerdo a la propuesta de
Montesquieu los tres poderes se controlarán unos a otros evitando que alguno
ejerza excesos indebidos movidos por la ambición de aquel que lo detenta.
Paradójicamente, no fue Francia
donde primeramente se concretó este principio de manera legal, sino que los
honores en este aspecto, al igual que en muchos otros se los llevaron los Estados Unidos, con la sanción de su
constitución en 1787. Existe un antecedente en la antigüedad clásica, en
la república ateniense y en la república romana donde existió dicha
división en el campo político a través de la escisión en magistraturas.
Ahora bien, esto no implicó la erradicación de los totalitarismos, dictaduras, y monarquías absolutas, ni mucho menos, lamentablemente, aún hoy existen muchos países que en un marco de presunta democracia ejercen crueles tiranías y limitan los derechos y libertades de sus ciudadanos. Los grandes simuladores, Venezuela, Cuba, Corea y algunos etcéteras más, aplican totalitarismos camuflados de democracias, que avergüenzan al mundo. Gran parte de ellos, especialmente el poder ejecutivo, cooptan al resto de los poderes, bajo coacción o entrega de dinero, y de esta manera se garantizan su absoluta adhesión. Venezuela es un claro ejemplo en la actualidad, un ejecutivo autoritario que arrasó al congreso y a la justicia y quedó en la práctica como único poder del estado que a su vez ejerce como dueño de la justicia y de las normas, moviéndolas de acuerdo a sus intereses y necesidades. Es lo que tiene proclamarse el “salvador” de la Patria… Dios nos libre… Tú.
Fermín
González salamancartvaldia.es
blog taurinerías

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