DEMOCRACIA PURA Y
EJEMPLARIDAD
El sufragio universal y la voluntad general,
son dos conceptos claves para entender la democracia representativa. El
sufragio o elección mediante votación no siempre ha sido universal, es decir,
aplicado por igual a hombres y mujeres mayores de edad. Con anterioridad
existió un sufragio censitario (solo
los ciudadanos varones que estaban registrados en un censo podían participar en
unas elecciones). Por otra parte, durante mucho tiempo se empleó la
denominación sufragio universal de
manera imprecisa, ya que solo podían votar los hombres, y las mujeres estaban
excluidas. En cualquier
democracia representativa los miembros de un parlamento que representan al
conjunto de un pueblo son elegidos por la voluntad general de los ciudadanos. Sin embargo, la
voluntad del pueblo tiene preferencias políticas distintas y esta circunstancia
obliga a que los representantes puedan gobernar solamente si consiguen una
mayoría de votos. En consecuencia, si una formación política no obtiene el respaldo
mayoritario, se crea la necesidad de algún tipo de pacto o coalición
parlamentaria para alcanzar una mayoría cualificada para gobernar. Otra cosa es
que nos guste – mucho, poco o nada-
La idea de voluntad
general se desarrolló en la obra de Rousseau "El Contrato Social",
uno de los textos clásicos que sirvieron para articular las ideas democráticas.
Desde entonces, se entiende que la democracia es la forma de organización
política en la que el pueblo expresa su voluntad a través de las urnas. Otras
denominaciones asociadas a la idea de democracia:
Se habla de democracia directa cuando unos ciudadanos se
reúnen en asambleas para tomar decisiones sobre distintos asuntos de interés
general. El sistema asambleario más conocido es el que se practica en
los cantones suizos.
Después, en la ll Guerra Mundial los países del este de Europa tutelados
por la Unión Soviética crearon el sistema de democracia popular. En este modelo había un partido único
(el partido comunista) que periódicamente organizaba procesos electorales para
que el pueblo expresara su aprobación o desaprobación sobre los asuntos
políticos. Cuando los ciudadanos pueden proponer iniciativas políticas de
manera directa y sin intermediarios se habla de democracia participativa. En la mayoría de constituciones se
contemplan mecanismos para que los ciudadanos puedan emprender iniciativas (por
ejemplo, una propuesta legislativa a
partir de un número determinado de firmas de apoyo de los ciudadanos).
Esto que parecía estar más que sabido- o eso creo yo-, oímos, y en
algunos casos no les falta razón, aquellos que dudan sobre el bajo nivel de
nuestra democracia española. Y, a esta no paran de salirle enfrentamientos, al
manifestarse para dilucidar esos sufragios de los que hablo al principio. Pienso no obstante que alguno sobresale más
por su incontinencia verbal y agitador de medios, que como político sagaz,
ilustrado y consecuente con el puesto que ocupa. Y esta ocupación se le
olvida por momentos y se adentran al trapo de declaraciones, por las que luego
le van a sacar los colores y poner en tela de juicio, cuando se aleja de
aquello que nos debería ilustrar para ser mejores, demócratas y ciudadanos. ¿Que la democracia debe mejorar? No hay la
menor duda… ¿Qué la ciudadanía, debería ser más participativa?... sin duda, y
además poner en valor su experiencia, y las ideas que esta pueda aportar.
Es evidente que un insigne tribuno de relieve político debe refrendar la forma de gobierno en la que se sustenta el poder otorgado por la voluntad del pueblo. Y debe ser en estos momentos de grandes problemas, de roces, de intransigencias, de insultos, de cansancio y de hastió etcétera, saber leer lo que está pasando y soportando la ciudadanía a prueba de penurias, desasosiego, desconfianza, que debe resistir cada día. Es, en estos delirantes momentos que formaran parte de la historia. ¡Cuando debe ser más ejemplar, más didáctico, más consecuente, más cercano, más humano, y dejar a un lado las provocaciones, las arrogancias, la agresiones y las especulaciones. Es en estos momentos de encrucijada, cuando se le reclama, dialogo, acuerdo y temple. ¡Cuando debe transmitir esperanza, confianza y ánimo para combatir los problemas acuciantes que cada día, días muchos de ellos llenos de incertidumbre, de confusión y temor! Ahora se ve la cintura política, el conocimiento del pueblo, su entorno, sus posibilidades, su cercanía para saber manejar y salir a defender su país, su gobierno, y esa democracia, que lo ha izado al puesto que ocupa, en representación tanto de su región como del País. No se le pide al estamento político, dobleces, ni que rechacen su estatus y olviden sus formas de proceder. Tan solo que piensen, razonen y decidan con personalidad y esa “normalidad” democrática de la que algunos dudan. Pasen de una puñetera vez, la página de las protestas, las pancartas, los insultos, las injurias, no se dan cuenta, pero hacen un espantoso ridículo, agraviándose y subiendo al pulpito a tratar de hundir al adversario político, retorciendo las palabras, mintiendo y exagerando, apelando a cuestiones que nada tienen que ver con las demandas sociales y leyes que la ciudadanía necesita. Decididamente la degradación a que esta sometido Congreso y Senado, así como en los medios de comunicación y foros de la palabra, se parece más a una reyerta, y dudamos si, merecen ocupar su sillón, de continuar por estos derroteros groseros, vulgares y montaraces, que albergan la ira y el odio. Es una vergüenza oírles. Y este ciudadano, echa de menos aquellas declaraciones y aquellos acalorados debates. Busquen en otros caladeros, todos los líderes de una y otra especialidad, tuvieron que saber adaptarse y saber el sitio que se ostenta, a lo muchos que representan, y encuentren los resortes de la verdad, la justicia lo equitativo y ayúdenos a encontrar esa democracia pura. ¡Así lo veo yo… tú… ¡
Fermín
González salamancartvaldia.es
blog taurinerías

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