ACTITUD Y COMPROMISO
¡Sí dedicáramos tiempo y energía al círculo de influencia de
nuestra vida, siendo proactivos en temas que podemos cambiar, éste sería cada
vez mayor, se reduciría el círculo de preocupación y seriamos más felices y eficaces!
Centrarnos en lo que podemos hacer es la única posibilidad que tenemos para actuar
sobre el entorno. Cada uno de nosotros es un centro de energía a partir del
cual puede ayudar a cambiar muchas cosas.
No podemos evitar la incertidumbre que nos rodea, pero sí amortiguar la que
influye en los demás y disminuir la que producimos nosotros. Cuando cambiamos,
cambia también nuestro entorno y se genera aire puro, incluso, en medio de la
más dura contaminación.
Con nuestros roles como ciudadanos y consumidores generamos
derechos y también obligaciones. A veces perdemos de vista el hecho de que
podemos influir en la sociedad: Con nuestro voto a un partido u otro; a través
de las marcas y en las tiendas en las que compramos; en las series de películas que vemos; en la
prensa, libros y revistas que leemos etc. Tenemos a nuestro alcance muchos
medios en la que manifestarnos: la cultura, la formación, internet, la
facilidad para viajar etc.
Todo esto se refiere
a nuestra responsabilidad, a los derechos y deberes que tenemos como
ciudadanos globales. La participación activa en asuntos públicos exige estar al
día, buscar información rigurosa, reflexionar y tener criterio para opinar y
actuar. También es parte de esta responsabilidad acudir a las urnas cuando se
nos convoca, utilizar los instrumentos constitucionales para denunciar malas prácticas,
y tomar decisiones responsables y justas en materia de consumo.
No se agota el rol político en el hecho de ir a votar cuando
se requiera. Incluye participar, formarse criterio propio y opinar sobre los
asuntos públicos de nuestra sociedad y del mundo. Lo mismo ocurre en el plano
económico. Como productores y consumidores de bienes y servicios, tenemos una
responsabilidad respecto a qué consumir y a ser económicamente productivos, también
en el plano social tenemos influencia en nuestro entorno, contribuimos a
humanizar o deshumanizar nuestra sociedad.
Sí olvidamos la
dimensión social, nuestra visión quedará incompleta y acabaremos encerrados en
un microcosmos. El desarrollo de nuestra personalidad debe tener impacto en la
familia, en la empresa y por supuesto en la sociedad.
El ser humano, (aunque muchas veces no lo parezca) además de
social y gregario, es también un ser histórico. Esto hace que la misión social
se deba contemplar en el tiempo: somos receptores de una herencia que hemos de
enriquecer y transmitir a futuras generaciones. Nuestra responsabilidad social
no se agota en una acción esporádica,
sino que incluye la creación y el fomento de las relaciones estables y duraderas,
la dedicación a la familia y las buenas relaciones de comunidad. Para lograrlo,
es imprescindible priorizar y seleccionar aquellos ámbitos en los que, por las
circunstancias, nuestra aportación puede resultar especialmente valiosa. Así
conseguiremos ser células sanas y activas en la mejora de nuestra sociedad.
Nos quejamos cotidianamente de lo mal que está todo, pero no
nos interesan los asuntos públicos: no votamos, no participamos, en la vida de
la comunidad… Eso sí, estamos a atentos a ejercitar la crítica más
despiadada, a sacar cualquier
subvención, ventaja o descuento que nos
pueda beneficiar. Otra vinculación más intrínseca, se establece cuando
principalmente buscamos pasarlo bien, o cuando participamos para sentirnos
mejor: Por ejemplo, cuando realizamos determinada acción social. Hacemos
voluntariado con el único fin de sentirnos mejor y aceptar el compromiso que se
requiere. Cierto es que no son pocas las
movilizaciones, vecinales, las asociaciones, agrupaciones y voluntariados, con
un estímulo social, y solidario donde el compromiso y la actitud sin
mercantilismo, va tomando cuerpo. Pero en mi opinión, ¡¡hay que poner un
poquito más… hombre… un poquito más…!
Fermín González salamancartvaldia.es blog taurinerías
Fermín
González salamancartvaldia.es blog taurinerías

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