NIÑOS PALESTINOS -
MORIR ANTES DE EMPEZAR A VIVIR-
No hay nada, absolutamente nada, que justifique el asesinato
de niños.” Esta reflexión apuesta es la misma que hemos hecho muchos durante
estos meses, y que, lamentablemente, seguiremos haciendo en los próximos,
puesto que no tiene pinta que el gobierno de Israel vaya a detener a corto
plazo la destrucción del territorio palestino, sino más bien todo lo contrario.
Cualquier discusión sobre el conflicto en Oriente
Medio: nada, absolutamente nada, justifica el asesinato de niños, sean de
donde sean, y sean sus padres quienes sean. Ni aun en el caso de que todos los
niños muertos por las bombas israelíes fueran hijos de terroristas despiadados
(que no es el caso) su asesinato sería admisible. Creo que toda persona decente
admitirá este planteamiento básico.
No voy a hablar sobre las razones que explican el conflicto
enquistado entre Israel y Palestina. No tengo los conocimientos históricos ni
sociológicos para ello.
No rechazo el derecho de
Israel a defenderse. Entiendo que no debe ser muy cómodo vivir bajo la
amenaza constante de los cohetes que lanza Hamás
desde Gaza. Lo que pasa es que las
sofisticadísimas defensas israelíes acaban neutralizando la práctica totalidad
de los proyectiles, sin embargo, el nuevo desencadenante de esta guerra fratricida
ha sido impulsada por Hamas, que ha asesinado y secuestrado a cientos de judíos.
Ahora bien, si cambiamos de escenario el panorama es el
radicalmente opuesto. En Gaza las bombas israelíes lo destruyen todo sin
piedad, incluyendo a niños inocentes. La operación militar se justifica, según
el gobierno hebreo, en el secuestro y asesinato por parte de Hamás
(organización considerada terrorista que, sin embargo, gobierna en Palestina
junto a Al-Fatah, partido del presidente Mahmud Abbas), de -cómo digo- que
Hamas entro en las confiadas defensas judías arrasando, matando y violando a
familias enteras… la facción terrorista de Hamás, no oculta su objetivo
fundacional de destruir el estado de Israel.
La verdad es que visto desde la distancia tiene pinta de que
el asesinato de judíos, y la captura de rehenes, ha venido de perlas al
gobierno de Benjamín Netanyahu para lanzar; ahora si de forma definitiva, una
de sus recurrentes operaciones de aniquilación. Nada importa a los radicales
hebreos que mueran niños. Reivindican su derecho a la defensa y responsabilizan
de las víctimas civiles (la gran mayoría de las totales) a Hamás, que según
ellos utilizan a mujeres y niños como escudos humanos. Reitero la idea inicial: no hay nada, absolutamente nada, que
justifique el asesinato de niños.
Los reportajes de la
televisión y medios de comunicación de Israel no paran de proyectar que: “Gaza envía desinformación al mundo entero;
quieren aparecer como mártires, como pobre e inocente gente que vive bajo la
injustificable opresión del demonio Israel. “Pero la verdad es que ellos,
Hamás, tienen a su gente bajo opresión. Ellos, Hamás, usan a su propio pueblo,
civiles, como escudos humanos. Ellos, Hamás, son cobardes, un puñado de
cobardes llenos de odio” … Mientras Israel defiende a su propio pueblo.
Por otro lado, el
pueblo palestino, trata de resistir con su razón y su historia…Nuestra historia
es muy sangrienta y hemos cometido muchos errores, incluso mucha gente inocente
murió por la mano de Israel, pero es hora de poner fin a este eterno conflicto,
de empezar a escribir una nueva historia. Tenemos un país aquí, mucha gente
inocente, civiles, y no nos vamos a marchar. Así que, vamos, todos los que
estáis a favor de Palestina. Os pido que penséis dos veces y que no caigáis
bajo el lavado de cerebro de la televisión.
“Es tiempo para la paz, un nuevo comienzo para Israel y
Palestina”.
A mí me parece que en este conflicto existe un desequilibrio de fuerzas tan bestial que lo que está haciendo Israel en Gaza no se puede considerar de ningún modo “derecho a la defensa”. Gaza es lo más parecido a una gigantesca cárcel a cielo abierto. Sus habitantes carecen de derechos. Tratan de sobrevivir y poco más. Cuando el gobierno israelí decida que el castigo es suficiente tendrán que volver a tratar de reconstruir sus casas, como puedan, sin ayuda oficial, sin posibilidad de reclamar la reparación de los daños ni, desde luego, sin posibilidad alguna de reclamar justicia por los hijos, padres, hermanos, amigos aniquilados.
No me parece que esa realidad forme parte de un lavado de cerebro mediático. Yo no digo que los civiles israelíes tengan que aplaudir a Hamás, desde luego que no. Entiendo su inquietud y su miedo, y comprendo su deseo de que organizaciones como Hamás desaparezcan. Pero tengo la impresión de que son muy poco críticos con las operaciones militares de su gobierno. Me resulta incomprensible que puedan defender el asesinato de niños, por mucho que quieran engañarse a sí mismos, limpiarse la conciencia, etiquetándolos como escudos humanos. También me gustaría creer que, la inmensa mayoría de la población israelí desea la paz, un nuevo tiempo de paz en el que israelíes y palestinos convivan en libertad y en igualdad de derechos. Todos podemos comenzar a exigirlo, y a no volver la cara ante esta guerra despiadada, llena de odio, y muerte… no olvidemos la cara de aquellos niños… la nuestra caerá de vergüenza.
Fermín
González salamancartvaldia.es blog taurinerias

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