UNA CITA EN EL
NOVELTY CON: TORRENTE BALLESTER
Ha pasado ese tiempo, en el
que todo se va olvidando; todo se va diluyendo y apenas va quedando una brizna
de memoria. Se cumplen tiempos, se cierran círculos y se dice: ¡que todo ha
desaparecido para siempre! Servidor no lo cree así, porque según cual sea la
causa o el personaje – como en este caso-, se seguirá recordando y seguirá vivo
entre nosotros. En esta ciudad se afinco, le dio continuación y prestigio
cultural, como antaño lo hizo un vasco que atendía por Miguel de Unamuno. Este aún mas cercano, con las gentes de esta
Salamanca que el insigne académico paseaba sus calles, charlaba con aquel que
se acercaba, y tomaba café en Novelty, y fumaba porque le gustaba.
Gonzalo Torrente Ballester. Serantes, Ferrol (La Coruña),1910 (Salamanca,1999).
Escritor, crítico literario y académico. Catedrático de Lengua y Literatura
españolas.
Nació en la aldea de
Serantes, en los aledaños de la ciudad departamental de Ferrol, creada en el
siglo XVIII como sede de los astilleros encargados de reconstruir la maltrecha
Armada española. La casa natal, llamada de Os Corrais, pertenecía a su abuelo
materno, Eladio Ballester, una de las personas que más influirá en su
personalidad, así como también lo hará el espacio vital en el que se desarrolla
su infancia. Luego en 1931, los Torrente Ballester viven en Bueu, un pequeño pueblo pesquero que
pasados los años le servirá de escenario para su trilogía Los gozos y las sombras. Allí
contraerá matrimonio al año siguiente con Josefina
Malvido.
Se afilia al Partido
Galleguista y nacen sus dos primeros hijos, María José y Gonzalo. En 1936 gana por oposición el puesto de
profesor auxiliar a la cátedra de Historia antigua en Santiago de Compostela, y
la universidad le beca para trasladarse a París y preparar una tesis sobre las
memorias de Sancho de Cota, secretario de la princesa Margarita de Austria.
Allí le sorprende el levantamiento militar y el comienzo de la Guerra Civil. En
octubre regresa a Galicia y se afilia a la Falange.
De hecho, la primera vocación literaria de Torrente Ballester fue la dramática, que puede darse por definitivamente interrumpida en 1950. Todos los rasgos que definen su universo creativo —ironía, el dualismo realidad/fantasía. Acabada la guerra, Torrente Ballester continúa su labor docente en la Universidad de Santiago de Compostela. El año 1957, comienza a publicar su trilogía novelística Los gozos y las sombras, que pasará totalmente desapercibida hasta que, en 1981, la serie televisiva en ella basada que dirigió Rafael Moreno Alba, sale al rescate del olvido en el que se hallaba sumida, pese a haber merecido en 1959 el premio de novela de la Fundación Juan March. Una obra donde la salmantina Charo López, puso de relievo la talla de gran actriz. Su dotación económica le permite al escritor retirarse durante un año a Mallorca para escribir Donde va la vuelta el aire. En la mejor tradición realista, esta saga aporta una magistral narración de ambiente y personajes. Pueblanueva del Conde es una imaginaria villa de la Galicia costera, trasunto de Bueu, en la que, en los tormentosos años de la República, se debate la vigencia del antiguo régimen señorial, simbólicamente representado por el pazo, y el nuevo horizonte de la sociedad industrializadas, cuyo representante es el despótico ingeniero y propietario de los astilleros Cayetano Salgado.
En 1958 habían muerto su
esposa y su padre. En 1960 contrae nuevo matrimonio con Fernanda Sánchez
Guisande, juntos emprenden un viaje por Francia y Alemania. Y, el ingreso del escritor
en la Real Academia Española con un discurso titulado Acerca del
novelista y su arte, al que responde Camilo José Cela. La isla de
los jacintos cortados merece el Premio Nacional de Literatura, y poco
después Torrente Ballester, que continúa colaborando en periódicos como Informaciones o ABC,
es Premio Príncipe de Asturias de las
Letras (1982), Hijo predilecto de Ferrol (1983), Hijo adoptivo de Salamanca
(1984), Premio Miguel de Cervantes (1985), doctor honoris causa por Salamanca
(1987), y en 1988 por Santiago de Compostela y la Universidad de Borgoña
(Dijon). Este último año su novela Filomeno,
a mi pesar se hace con el Premio Planeta, lo que consolida el
encuentro del escritor con el gran público.
Se traslada a Salamanca, al instituto Torres Villarroel, en el que se jubilará al cumplir los setenta. Salamanca será su residencia definitiva. Cae enfermo en Vigo, y fallece en Salamanca un 27 de enero hace ahora 25 años, que no son nada para seguir recordando a este laureado de la cultura española y universal.
Fermín González salamancartvaldia.es (Datos= Real Academia de la Historia)
blog taurinerias

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