CONCHA VELASCO: LA ETERNA GRANDEZA
Cayo el telón:
Nos dejo la chica de Valladolid, la chica ye,ye, la chica de la cruz roja, la
chica que quería ser artista. Se apago
la luz de esta mujer que brillo con luz propia en todas las facetas de la
interpretación, con un aval de cerca de noventa películas desde aquellas en
blanco y negro, de aquella España de migración y cartilla de racionamiento,
hasta el gran colorido de tatas galas y programas televisivos, con grandes
dotes para desgranar la polivalencia que esta mujer ha venido demostrando
durante sesenta años de la historia de este país.
Concha Velasco
una artista comprometida lo consiguió todo, porque supo integrase
definitivamente en las raíces y el alma del pueblo con una humildad, y una
verdad sin doblez alguna, sus grades reproducciones, biografías, dramas,
sainetes, revistas, comedias, si pudiera ser con el movimiento del baile – que
le encantaba-, tuvo hasta algún pase flamenco en la compañía de Manolo Caracol. Desde su primera
película a los quince años “La reina
mora”, la coreografía es esencialmente un baile en el que participa. Supo
inteligentemente evolucionar, y logro conectar pronto con los grandes
directores Pedro Olea, por quien
sentía especial predilección fue quien saco lo mejor de Concha en la
interpretación – “Teresa de Jesús”, para la televisión quedara en el recuerdo
de los más exigentes espectadores y críticos. Y como no el teatro, con obras teatrales
superiores, incluso alguna de ellas escrita para si misma, son piezas que la
llevaron a lo más alto del cine y el teatro.
Concha era una artista total, donde se atrevió a cantar,
interpretar comedias y dramas, protagonizando además una treintena de montajes
teatrales y programas de televisión que gestiono sola, y todo sin perder la
sonrisa, la simpatía, todo adobado de buen humor, que hacía llegar al público,
con un arte especial, haciéndole cómplice con gracia sincera y un espíritu vivo
agradable y empatía dinámica y amable. Y hasta las películas que protagonizo
con Manolo Escobar tenían más sabor,
parecían mejores incluso tiraba de la taquilla. Quedara nuestro recuerdo en
cintas como: “Mas allá del jardín” y
“Paris Tombuctu”, dirigida por Luis García Berlanga, el “Oro de Moscú”,
“Enloquecidos” etcétera. Así hasta bien entrado el milenio donde participo en
series televisivas, “Herederos”, o las “chicas de oro”, encarnando a Doroti.
Presento en la 1ª de televisión cine de barrio, en sustitución
de otra grande fallecida recientemente Carmen
Sevilla. También fue una mujer comprometida con su país, y con las
necesidades de su profesión, y lidero una huelga para que fueran revisadas sus
condiciones de trabajo, así como también fue acreedora de muchos y merecidos
reconocimientos, más de cuarenta a lo largo de su extensa carrera. En 2013 recogió el Goya de honor, de manos
de su sobrina la también actriz Manuela Velasco, fue miembro de honor de las
Artes escénicas, premio de teatro en dos ocasiones la primera en 1972, por la
representación de la obra “Abelardo Y Eloísa” del dramaturgo José Tamayo.
Sin embargo; donde no tuvo excesiva suerte, donde no paso de
discreta, fue su vida sentimental- aunque nunca hablo, ni se lamentó de ello-,
tuvo demasiados “saltos”, y no pocos disgustos. Tuvo relaciones con el director
José Luis Sanz de Heredia, años
mayor y bien pegado al régimen- paradojas de la vida- pues también aún siendo
hija de militar, ella se descubrió como social demócrata y progresista, aunque
también muy crítica. Siguió una relación con el actor también fallecido Juan Diego, y se supo no hace tanto del
primer hijo de soltera con el fotógrafo Fernando
Arribas, fallecido y también ganador de un Goya en 1987. Surgió el amor en el rodaje de “Largas vacaciones del
36” por el año 1976. Concha Velasco quedo en estado, le propuso matrimonio,
pero Arribas le confeso, que ya estaba casado. Luego en 1977 se caso con el
productor y actor Paco Marsó con el
que tubo otro hijo, se divorciaron en el 2010. Pero con esta relación Concha
paso si “viacrucis”, pues Marsó infiel reconocido, la llevo a la ruina, con
unas inversiones artísticas, que nunca prosperaron, y tras episodios con la
hacienda pública, y algún episodio mercantil, hubo de venderse propiedades para
cubrir la deudas, y finalmente la residencia donde ha pasado sus últimos días,
con unos hijos entregados a su madre y agradecidos del trato, el reconocimiento
y el cariño que siempre ha suscitado esta
chica ye-ye, que deja una obra, un saber estar una grata complicidad con su
pueblo y una huella de esas que:
Seguirán vivas en la
historia de las artes y la cultura… D.E.P. Concha Velasco. -
Fermín González salamancartvaldia.es
blog taurinerías

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