PRENSA HONESTA =
SALUD DEMOCRATICA
La mentira es uno de
los complementos de serie en la política, históricamente incluso uno de los más
jaleados por esa extraña especie animal carente de memoria y dotada de unas
tragaderas asombrosas. Votante la llaman.
Siempre he sido un
empedernido lector de periódicos. y, sin embargo, cada vez presto menos
atención a los medios de comunicación porque, en mi opinión, hace tiempo
que dejó de cumplir su función informativa y de fiscalización del poder (no
sólo el político) para venderse al mejor postor. La agenda de la
actualidad no la marcan los periodistas, sino los intereses políticos y
económicos. Eso al menos es lo que ocurre en los medios de masas.
Siempre me han gustado las noticias, las opiniones
contrastadas, los razonamientos bien expresados, y los reportajes o entrevistas
bien definidas, me gusta la retórica fluida, y florida, con argumentos
elocuentes etcétera. Pero es evidente que, una vez que el papel se fue marchitando,
y apareciendo internet, hubo de tomar un giro en las comunicaciones, al
imponerse la nuevas técnicas de comunicación, y no podemos negar que el avance
ha sido espectacular, como lo ha sido la proliferación de medios aparecidos, y
donde ha sido caldo de cultivo, para que incluso los mediocres, o puestos al
servicio de propagandas, y de ideología política, hayan producido caladero de
periodistas, que mucho hay que buscar, para seguir confiando en la seriedad, el
rigor, la transparencia, la pluralidad, con el fin de seguir los referentes, de
credibilidad. Por supuesto que existen iniciativas periodísticas honestas, con
voluntad de recuperar el prestigio de una profesión que debería ser fundamental
para garantizar la salud democrática de la sociedad y, sobre todo, para
esparcir entre la población la semilla del pensamiento crítico. El
periodismo nunca debería ser complaciente con quienes tienen la sartén por el
mango, porque entonces dejar de ser periodismo para convertirse en propaganda.
Hace falta más periodismo honesto, y mi impresión es que
para encontrarlo hay que detenerse allí donde, paradójicamente, lo tiene más
complicado para desarrollar proyectos estables: la proximidad. Los medios
locales y comarcales han sido históricamente escuela de periodistas, a menudo
poco más que eso. Por el prejuicio de que mantenerse en ellos era estancarse,
pero sobre todo por la precariedad de un trabajo que a menudo se realizaba por
afición. El periódico o la radio local eran el lugar donde aprender para dar el
salto a la prensa «de verdad», no se podía aspirar a ganarse la vida allí.
Lo que me dice mi experiencia, sin embargo, es que es
en el periodismo de proximidad donde uno dispone de la libertad necesaria para
aplicar aquello que nos motiva, lo que consideramos razonable, justo,
responsable, en definitiva cosas que podemos denunciar, que podemos comunicar,
que podemos aplicar el libre ejercicio de la crítica, en una u otra causa Obviamente, no todo son reportajes de
investigación, y en el ámbito local existen también presiones y la tentación de
los políticos de controlar lo que se publica. Hay muchas fórmulas sutiles para
hacerlo.
El periodismo de proximidad cumple además una función
fundamental que no se valora lo suficiente: preservar la memoria de los
pueblos y ciudades. Periódicos, radios y televisiones locales ejercen de
testimonio de esa historia en la que nadie más se fija, de la que con el paso
de los años sólo quedan pinceladas. No es ciertamente aventurado el afirmar,
que los debates políticos van concluyendo con la fe que en ellos tenía otras
veces nuestro pueblo. Derroches de oratoria, lujo de bellas imágenes,
ingeniosas habilidades para hacer que el contrario resulte caído y maltrecho.
Nosotros escribidores provincianos, a los que casi nadie lee, no esperamos sin embargo enmienda en los yerros, por el contrario, estamos plenamente convencidos de que nuestras quejas se pierden en el vacío, y por lo tanto son, lamentaciones inútiles. Hemos buceado durante cientos de horas en archivos y publicaciones antiguas, pero también hemos tenido la oportunidad de compartir impresiones con decenas de personas que, desde tiempo inmemorial, han dejado su huella en prensa escrita, radio y televisión. Y mucho antes, tú.
Fermín González salamancartvaldia.es
blog taurinerías

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