LAS URNAS DE LAS
PROMESAS: INCUMPLIDAS
Nada menos que 14
listas, con sus candidatos a la cabeza, y siglas de lo más variopintas se
anuncian para que el día trece de febrero, en esta comunidad de Castilla y León
y, (tras el “divorcio abrupto del PP del Sr. Mañueco y el sr. Igea de CD)”.
Desde una lista que rotula –POR UN
MUNDO JUSTO- a otra también muy sugestiva. – TU APORTAS O
RECORTES CERO-. Todo un mosaico de anagramas, y a su lado la foto de cada
uno de los aspirantes, cada cual con su cara y su lado más fotogénico, ya
veremos su lado duro, cuando se sienten en las butacas, y asistamos perplejos
que nada nuevo es capaz de nacer, y continuaremos con la vieja máxima. – DE ALGO TIENE QUE CAMBIAR
PARA QUE TODO SIGA SIENDO IGUAL-.
No hacía falta ser un “Seneca”, para saber que,
en algún momento de la legislatura, el Sr Mañueco, se llevaría la “huerto”, a
quien le ayudo a subirse a la poltrona, advirtieron a Igea desde varios foros,
se plegó al partido, y ahora se lamenta, su primera y sana intención no era esa,
por eso duele más el “abrupto divorcio” que presumiblemente lo va a dejar sin
nada. Aún puede hacer valer su dignidad y después pasar consulta en su
Hospital, que no está mal.
Cuando llegan unas elecciones todo son promesas, que se
cumplan o no ya van en la ética personal. Buenos gestos y la bajada del
pedestal de nuestros políticos es lo que inunda la campaña. Grandes mítines,
pequeños gestos ensalzados al Olimpo de los dioses como un gesto de lo más
grande. En fin, no nos podemos sorprender es la tónica de todas las elecciones.
El problema es cuando pasan unas elecciones, entonces ya no es que bajen del
pedestal, sino que algunos políticos se rebajan al fango y a la miseria
política.
La cuestión es que ya no sirve para
nada el rédito de antiguas políticas, la vida va cambiando, la coyuntura
socio-política ya no es igual que tiempos atrás y muchos políticos faltos de
interés social, no se han percatado de eso y lo han pagado. Quizás no sean
ellos mismos los culpables en la totalidad, sino que también hay que culpar a
esos asesores que a dedo han ido copando puestos bien remunerados y que su
capacidad de crítica interna les impide expresar lo que en realidad sucede. Un
buen asesor, debe asesorar, informar, siempre buscando el mejor fin de su
asesorado, cuando a lo único que se dedica el asesor es a reflejar lo que le
dice o menciona el asesorado, ha perdido todo el sentido..
«¿No votas? Pues apechuga con el resultado». Claro que sí,
como si la familia desahuciada o que está a punto de serlo, el parado que
sobrevive a base de chapuzas y de la caridad, la empleada del hogar que cobra
en negro, y cualquiera que viva esclavizado en empleos de mierda tuvieran mucho
que perder; no sea que el auge de Vox vaya a acabar con sus «privilegios».
¿Qué aliciente tienen para votar? ¿Qué va a cambiar en sus
vidas en función de cómo se configure un parlamento autonómico (o el que
sea)? ¿Hay algún partido que vaya a acabar de una vez con los
desahucios, a tratar la vivienda como un derecho fundamental y no como objeto de
especulación? ¿Alguno que haga pagar al sistema financiero el expolio
al que somete a la población y que nos garantice una vida digna? ¿Existe el
partido que ponga fin a los privilegios de las multinacionales de la energía y
a la explotación laboral?
Ah, sí, ahora me acuerdo de aquellos que prometían «tomar el
cielo por asalto», «abrir puertas y ventanas», y «acabar con la casta» …”
si…si, tararí que te vi”.
¿A quién votar, pues, y para qué? ¿Al menos malo? ¿Para
detener a la ultraderecha, que, por otra parte, siempre ha estado ahí, de azul
o naranja? Bueno, eso le puede servir a la conciencia de quienes llegan a fin
de mes sin sufrir durante la última semana; a la pretendida clase media; y a
quienes, en su ingenuidad, aún creen que desde las instituciones se puede
cambiar algo significativo.
¡Quienes no han visto a un político en su barrio más que en
campaña electoral!; y, no todos tienen tan siquiera la vergüenza de acercarse
para ver cuáles son sus necesidades, algunas denunciadas y demandadas desde hace años, aquellos para quienes su principal
preocupación es mantener a sus hijos bajo techo un invierno más, aunque sea sin
poder permitirse el lujo de encender una estufa; quienes rezan para que la
vieja furgoneta que constituye su medio de supervivencia no se estropee, porque
no podrían asumir la reparación; o quienes lo más que pueden decidir es la
parte del cuerpo con que ser explotada, porque de algo hay que comer; para
esas personas la fiesta de la democracia es una farsa con que llenar páginas de
periódicos, horas de tertulias, y
mentiras disfrazadas con altavoces potentes desde los pulpitos, cuya
consecuencia resultará irrelevante en sus vidas, porque más míseras no pueden
ser, y nunca ningún gobierno, de ningún color, ha hecho nada realmente
significativo para cortar de raíz las causas que permiten que muchos se
arrastren para que unos pocos vivan a lo grande. Es la parodia nacional
amigos. La burocracia que nos atenaza, el olvido y la falta de responsabilidad,
a la que se suma una ineficaz gestión, que empobrece aún más al ciudadano.
Ahora nos llevamos las manos a la cabeza y nos preguntamos ¿cómo
puede ser?, pero es tan fácil como parar un momento y mirar alrededor;
cualquiera tiene en su entorno próximo a quien lo está pasando mal de verdad, a
menudo sin que nadie le preste atención, y esos partidos, que a bombo y
platillo se anuncian, pegan sus símbolos, sus fotos de sonrisas podridas, menos
que nadie.
Al pueblo se le convence, primero de todo, devolviéndole la dignidad, no mediante la caridad ni el asistencialismo, sino proporcionándoles, proporcionándonos, las herramientas necesarias para construirnos una existencia que merezca la pena vivir. Yo ya no confío en que las instituciones lo vayan a hacer nunca. La frase les puede parecer lapidaria. Pero no encuentro razón para el optimismo. Me temo que ustedes tampoco -buena nos ha caído tu-
Fermín
González salamancartvaldia.es
blog taurinerías
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