ENTRE PUENTES
NO ESTÁ
PARA FIESTAS
¡Este año no tenemos San
Fermines: Estarán muy contentos aquellos que cada año forman una cruzada
para manifestarse en contra de unas fiestas donde el toro es su protagonista y
su mayor valedor, en todas las partes del mundo, como se demuestra cada año con
la afluencia de visitantes que llegan desde los lugares más recónditos del
planeta!.. Lo que quizá no sepan estos que claman por la abolición taurina, o
por la defensa de los animales- que sin embargo gozan con un buen jamón, unas suculentas chuletas, un
bacalao, o un surtido de mariscos, como prueba de su hipocresía-, Es que
cuanto recauda esta casa de Misericordia, sirve para la atención y sustento de
la misma, acoge a 535 ancianos, que son atendidos de forma muy satisfactoria,
cubriendo todas sus necesidades, claro esto no vende, no llama la atención, no
forma parte del espectáculo.
¡Este año no se agitaran embargados por la emoción, el
entusiasmo y el fervor popular los pañuelos rojos en plaza repleta del
ayuntamiento, donde un cohete anunciaba esta fiesta única, - cierto que; en los
últimos años, también embarrada por algunos energúmenos, que al amparo del
bullicio, la vorágine festiva y el alcohol pusieron la nota negativa y negra
del abuso a esta popular y desbordada
fiesta!.
¡Este año la hornacina que recoge al Santo Patrón San
Fermín, no tendrá que echar capotes a los mozos que con el señuelo del periódico
por engaño agitan cada mañana de forma puntual, para que proteja en su carrera,
sea por cualquiera de los tramos en que se van a suceder tumultos, caídas,
empujes, saltos y desasosiegos que se irán teniendo lugar poniendo su corazón y
adrenalina en sus máximos coeficientes. Porque básicamente consiste el encierro
en correr delante de los toros, en unos tramos de calle convenientemente
vallada, que tiene como fin trasladar los astados desde los corrales de Santo Domingo hasta los de la plaza de
toros donde serán lidiados por la tarde por los toreros anunciados. El trayecto
como todos saben transcurre por diferentes calles del casco viejo de la ciudad
con un trayecto de 825 metros.
¡Este año a las ocho en punto de la mañana no habrá primer cohete, que anuncia la apertura
de los corralillos, mientras que un segundo
disparo indica que todos los toros han salido. A partir de entonces el
recorrido debía ser el siguiente: suben la cuesta de Santo Domingo y cruzan plaza del Ayuntamiento, para enfilar la calle Mercaderes. Una curva cerrada, que a todos mantenía expectante por
la velocidad, la fuerza centrífuga y lo resbaladizo del piso, que da entrada a Estafeta la más larga del recorrido,
dando paso a un tramo conocido de Telefónica
desde el que se acede al callejos de la plaza de toros. Una vez que todos
los astados entran en el coso taurino suena un tercer cohete, mientras un
cuarto indica que todo en orden, el encierro ha terminado.
¡Este año esa carrera, que para muchos se hace eterna, no
tiene más duración de promedio de tres minutos, que se prolonga en la medida
que alguno de los astados se separa de sus hermanos, se convierte en peligroso
rezagado, más aun si hay exceso de corredores, o bien si algún “turista” se
interpone en la acción de aquellos que dominan la situación y saben llevar al toro
hasta la plaza. Esa aglomeración es uno de los principales problemas que
últimamente se ha venido sucediendo y acrecienta la peligrosidad de la carrera,
en la que los mozos no deberán aguantar más de 50 metros delante de las astas.
¡Este año no habrá caídas espectaculares, no se atravesaran
los inexpertos, y aquellos que poco o nada saben del toro y su poder. Aunque
todos los tramos del recorrido están vigilados por un amplio dispositivo de
seguridad y atención médica. No obstante la peligrosidad de la carrera ha hecho
que desde 1924, hasta ahora se registrara un total de 14 muertos, evidentemente
heridos de distinta consideración son unos cientos!. Tampoco será la última vez
que se suspenden los San Fermines- en los años 1937 y 1938, en 1978 tras los
disturbios etarras y se suspendieron en 1997 tras el asesinato de Miguel Ángel
Blanco. Tras esta pandemia era evidente, no estar los ánimos para pasacalles,
toros y cohetes.
¡Este año tan solo ha corrido un toro asesino, llamado COVID herrado con el Nº 19, que hizo
ese recorrido de forma sigilosa en invisible, que paralizo la fiestas más
popular de España, ante el que nada pudo hacer el capotillo de San Fermín, y arraso en esa tierra con más
400 personas, que no resistieron a sus “cornadas”. Triste final para el ¡Pobre de mí!...
Fermín
González salamancartvaldia.es blog taurinerías

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