ENTRE PUENTES
Entre estos momentos de incertidumbres, de dudas, incógnitas
y miedos, se mueve una idea poderosa, que ustedes deben (a poco que hayan
puesto un mínimo de atención), del entramado financiero y bancario a que nos
van sometiendo. Habrán podido comprobar,
como bancos, financieras, seguros, grandes comercios y empresas de todo tipo,
con beneplácito de los gobiernos, nos están apremiando, con tarjetas infinitas de cualquier color y medio de pago
y débito, con claves, para efectuar compras, viajes y pagos en sus, distintas
opciones incluso adaptadas a los teléfonos etcétera. Y al mismo tiempo, otros
exigen que el pago sea en dinero efectivo.
Cada vez se habla más de ello: Las autoridades y los grandes
bancos, han iniciado desde hace algún tiempo, - ahora vuelve a tener más
vigencia-, una lucha para terminar con el dinero en efectivo en todo el mundo.
Los gobiernos están limitando el uso del dinero en efectivo y cada vez aparecen
más economistas “oficiales”, pidiendo la
abolición pura y dura del dinero físico. Los primeros pasos de las
autoridades, consisten en restringir la cantidad de dinero que se puede retirar
de los bancos, y en limitar lo que se puede comprar en efectivo. Pero ¿Por qué
se inició esta guerra contra el dinero,
que ahora vuelve a recrudecerse?.
Todos sabemos lo que es dinero físico, o sea los billetes y
monedas que tenemos a mano en nuestra billetera, y también sabemos lo que es el
dinero digital, que guardamos en el banco. La diferencia es evidente: el dinero
efectivo no puede ser confiscado-mediante rescate- que se produce cuando el
gobierno o banco expropia un porcentaje del dinero en la cuenta bancaria. El
dinero en efectivo, no puede ser erosionado por tasas de intereses negativos,
como sucede con el dinero depositado en cuenta. Que además no podemos retirar
en una emergencia financiera, que paralice los bancos. Ellos deciden cuando nos
lo dan y en qué condiciones.
Cuando los expertos sugieren que el dinero en efectivo es
“obsoleto”, nunca hablan del dinero en efectivo del banco. Básicamente porque
ese dinero le va muy bien a la entidad bancaria o al gobierno, porque puede ser
expropiado en cualquier momento, o ser diezmado con tasas e intereses. Lo
cierto es que en efectivo o en depósito está sujeto a un método de expropiación
suculenta; la inflación, que es el
objetivo más preciado para cualquier banco, porque permite robar poder
adquisitivo del dinero físico o digital – da igual- castiga además a los del
dinero en efectivo y beneficia a los que tienen deuda, ya que la deuda se
vuelve más barata. El efecto beneficioso de la inflación sobre la deuda ha sido
utilizado desde hace décadas, por lo que no puede ser la causa principal del
creciente interés de los gobiernos en eliminar el dinero en efectivo. Y, pone la escusa principal que el dinero en
efectivo ofrece la posibilidad de evadir impuestos, pero hay otra razón, la
razón real: y es que el dinero físico evita el robo realizado sobre las cuentas
bancarias, mediante tasas, intereses e impuestos negativos y elude la
posibilidad de que el dinero sea utilizado en futuros rescates bancarios
aplicados a los depositantes. En
resumen, el dinero en efectivo es extremadamente difícil de robar por parte de
los gobiernos y bancos. Así pues, la eliminación es una cuestión de control
puro y duro sobre la población.
Convirtiéndonos a
todos en títeres al servicio de la macroeconomía, bailando al son que dicten
las autoridades económicas, sin decidir qué hacemos con nuestro dinero… Es
simplemente eso, aunque mucha gente se deje engañar con la patraña de que el
objetivo es “perseguir el fraude fiscal de los ricos”. Con este tipo de
medidas, los ciudadanos no podrán ahorrar dinero, que es la única respuesta
racional y prudente en una era de represión financiera e inseguridad económica.
Y eso demuestra que los bancos trabajan activamente contra los intereses de los
ciudadanos. Cuando se ataca el ahorro, se está atacando la posibilidad de
acumular dinero y ascender socialmente, porque sólo aquellos que pueden ahorrar
un pequeño capital, pueden después invertirlo en crear empresas o riqueza. Al
atacar el dinero, bancos y gobiernos están atacando la capacidad de los
ciudadanos en construir sus propios proyectos, destruyen las bases
fundamentales de la pequeña y mediana empresa y de la clase media en su
totalidad.
Aquellos que ya disponen de mucho dinero y propiedades,
pueden pedir prestadas sumas esencialmente limitadas a tasas de interés
cercanas a cero, que pueden utilizar para acumular más activos productivos,
mientras que todos los demás, la parte del 99,5 % de la población, se verá
reducida a la servidumbre del consumo inmediato para sobrevivir; gastando cada
céntimo que se gane en el pago de intereses, bienes y servicios, sin capacidad
para construir nada.
Esto redundara en aumentar aún mucho más todos los males que
estamos viviendo actualmente: aumento de
la desigualdad, de ingresos, reducción de oportunidades para la iniciativa
empresarial, aumento de la carga de la deuda y una perspectiva cortoplacista,
que anulara la posibilidad de planificación a largo plazo por parte de la clase
media, aquella que es necesaria para construir riqueza real y equitativa.
Con la excusa de que la
“prohibición del dinero en efectivo es la solución a los planes económicos, se
están iniciando maniobras para entregar el poder completo de nuestras vidas, a
las elites de las grandes corporaciones, a los banqueros, grandes capitales y a
sus esbirros en los gobiernos. El experimento trazado ha llegado como pueden
perfectamente ver, sentir y padecer,
a su conclusión y una sociedad sin dinero efectivo no plantea ninguna amenaza…
Vayan tomando nota… si apetece claro…
Fermín
González salamancartvaldia.es
blog taurinerías

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