ENTRE PUENTES
LA SABIDURÍA DE LOS ABUELOS

No es de extrañar, que habiendo a lo largo del año un día
dedicado, incluso, a las cosas más extrañas, así como a otras causas nobles y
entrañables, el caso es, que no hay día que pase, que no sea de señalado cumplimiento
y manifestación. En la misma ya tenemos también el día del abuelo, que se
cumplimentara el 26 de Julio, y sinceramente me gusta que el abuelo tenga su
reconocimiento, sea homenajeado, y ponderado con justicia, toda vez que desde
hace buena cantidad de años es una pieza importante en el núcleo familiar, y
hoy son muy numerosos aquellos que tienen la gran responsabilidad de encargarse
de sus nietos. Y no solo eso, sino que no son pocos los hijos, que abusan de su
servicios, y les imponen una tarea convertida en constante obligación. Todo esto a mayores, de haber dejado una
huella impagable, por esta España cuyos gobernantes de hoy, le maltratan.
Servidor que hace años ascendió a la categoría de abuelo, ha
comprobado en su familia y amistades, todo esto que señalo, y también, como
imparten entre sus nietos, sus historias, su sabiduría, sus formas de proceder
en la vida, y como ha de ser el comportamiento, la educación y el respeto,
valores que parece ser que ya no cotizan para desgracia de este país. El
abuelo, - y no me importa incluirme-, tiene como base la suficiente sabiduría
que, utiliza como sinónimo de prudencia y sensatez, e incluso guarda asociación
con el sentido común, ese que le falta a buena parte de los que circulan a su
lado, incluidos los políticos, y también del gusto por las cosas bien hechas,
incluidas las bases del saber, el estudio, la dedicación la experiencia y la
cautela.
Ahora bien, la sabiduría no implica un simple y sencillo
conocimiento sobre una materia o tema sino que reviste un saber detallado y
profundo que solamente es asequible a través del estudio y de la experiencia, y
que sí o sí para su logro demanda de una cuota de moderación.
Para adquirir un
saber concreto es imprescindible esforzarse y orientar la acción en ese
sentido, nadie nace experto en algo sino que los conocimientos se logran a
partir de la experimentación y también de la observación de un maestro
entre otras fuentes. Los abuelos, algunos ya ancianos, a lo largo de la
historia son considerados fuentes de sabiduría. Tradicionalmente se les
atribuye esta cualidad a individuos adultos, cercanos a la ancianidad, porque
se presume que son ellos, con ese largo recorrido de la vida que han tenido,
que almacenan una infinidad de conocimientos y destrezas.
Por el contrario, un individuo joven, puede
demostrar una gran sagacidad e inteligencia en el conocimiento y resolución de
determinadas cuestiones, sin embargo, la experiencia que aportan los años
vividos suma pericia y marca una diferencia sustancial respecto de aquellos que
recién están caminando sus primeros pasos de la madurez. A razón de esta
consideración es que en muchas culturas, especialmente en la oriental, a los
ancianos, se les asigna una erudición natural, provista por los años, y por
tanto se los respeta, se los consulta, y se los considera una referencia a la
hora de tener que evacuar dudas o de necesitar conocer algo con la autoridad y
seguridad de aquellos que se sabe, saben. En este sentido es recomendable,
cuando se tiene una inquietud respecto de alguna decisión, acercarse a las
personas mayores, un abuelo por ejemplo, quien nos aconsejará sobre la base de
sus experiencias, que por supuesto incluirán aciertos y desaciertos, siendo
estos últimos de los que más se aprende. Por otra parte, la prudencia es
una virtud inherente a la sabiduría y que predispone favorablemente a la
hora de juzgar, conocer, y de pensar. Bajo
su “mando” seremos guiados por el sentido común, la racionalidad, y la sensatez
que nos ayudarán a la hora de sacar conclusiones, de discernir entre lo bueno,
lo malo, la verdad o la mentira, evitar peligros, y lograr los
objetivos propuestos, entre otros.
Abuelos, unos más leídos, estudiados, que otros, pero sin
lugar a dudas han tenido como base, el esfuerzo, el trabajo, la paciencia y el
temple, para promover la virtud como base del buen saber y las buenas acciones
y asimismo procurar difundir la protección de la cultura, las tradiciones, el
estudio, la meditación, el respeto de los mayores la tolerancia, y la bondad. Que son la
firme convicción que solamente la convivencia armónica genera
una sociedad próspera, justa y sabia. …¡Vamos igualito que ahora…! Abuelos al
poder…!
Fermín
González salamancartvaldia.es
blog taurinerías
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