ENTRE PUENTES
“GRAMATICA PARDA”
¡Se puede temer oír
hablar a nuestros representantes del gobierno, no importa de capital, o
provincias autonómicas, pueblos etcétera.
Cuando estos se suben a una tribuna, con el fin de enviarnos su discurso, o
arenga!… También se puede temer cuando estos son entrevistados, en los medios
de comunicación, o actividad en la que la palabra interviene, porque las
frecuentes proclamas en lengua española, suelen ser, grotescas, e insoportables
de tan trilladas, acompañadas según el caso de una inaceptable cursilería, que
nada tiene que ver con el idioma, menos aún con la gramática, en la que se
explayan. No se trata de que todos sean Castelar,
no- pero por Dios- es que algunos, son de verdadera pena.
Lo más ridículo es, sin embargo, que junto a esas
pomposidades, con las que nos quieren ilustrar, sus expresiones lingüísticas en muchas ocasiones sus
conversaciones, queda reducido a un mejunje de letras, a un penoso rudimento, a
un balbuceo, a algo casi inarticulado y de sonrojaste primitivismo. Más de una
vez se ha comentado la vergüenza que causa ver y oír a todo un presidente del
gobierno, ministro, o alcalde (se admiten excepciones) su falta de vocabulario,
algunos incapaces de construir frases, no ya correctas, sino comprensible en sí
misma, con una enfermiza y angustiosa tendencia a la repetición… El problema de
todo ello es la contaminación, que llega a ser de tal calibre que, no es ya que
la mayoría de los españoles se exprese fatal, sino que se advierte en ellos una
falta de seguridad en su propio
idioma, y esto se va acrecentando, con las “verborreas” y balbuceos de aquellos
que cada día están en los medios, y deberían poseer
un magnifico temple, riqueza del léxico,
correcta sintaxis y natural elocuencia.
Pero convendrán conmigo y puede comprobarse cada momento la
nula estabilidad general o el nulo asentamiento de las frases que manejan sin
el menor sentido, ahora incluso con esa histeria colectiva, con desbocado
alambicamiento y furor para pronunciarse entre lo masculino/femenino -
ellos/ellas-y viceversa, que desnaturaliza nuestra lengua.
Y... vamos con la Gramática: que, incluso, ya circula por la
red, alguno de estos significados, y cuál es la forma correcta de expresión,
tratando de llegar a un alto porcentaje de la ciudadanía, aunque en estos momentos delirantes, y de
despropósitos que vive nuestro viejo país, la cosa no sabemos si llegara a
mayores.-“ Servidor la verdad; no es que sepa mucho de esto, pero tengo un
“primo” que dice:
En castellano existen los participios activos como derivado
de los tiempos verbales.
El participio activo del verbo atacar es
"atacante"; el de salir es "saliente"; el de cantar es
"cantante" y el de existir, "existente".
¿Cuál es el del verbo ser? Es, "ente", que
significa "el que tiene identidad", en definitiva "el que
es". Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad
de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación
"ente".
Así, al que preside, se le llama "presidente" y
nunca "presidenta", independientemente del género (masculino o
femenino) del que realiza la acción.
De manera análoga, se
dice "capilla ardiente", no "ardienta"; se
dice"estudiante", no "estudianta"; se dice
"independiente" y no "independienta"; "paciente",
no "pacienta"; "dirigente", no dirigenta";
"residente", no "residenta".
Y ahora, la pregunta:
nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que
ejercen el periodismo no son"periodistos"), ¿hacen mal uso de la
lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española?
Creo que por las dos razones. Es más, creo que la ignorancia les lleva a
aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones
ideológicos los hacen más ignorantes (a ellos y a sus seguidores).
Lamento haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se
habían asociado en defensa del género y que habían firmado un manifiesto.
Algunos de los
firmantes eran: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el
pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el
turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto,
el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el trompetisto, el violinisto,
el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y un sinfín
de etcéteras, que ustedes se puedan imaginar. ¡Vaya lección primo!.
Porque no es lo mismo tener "un cargo público" que
ser "una carga publica". Y tampoco es lo mismo "un partido
político grande" que "un gran partido político" o también
"un hombre grande" que "un gran hombre",- y así podíamos
seguir y seguir-. ¡Claro que tanto han cambiado las cosas, que ya da lo mismo… Tú me
entiendes!...
Fermín
González Salamancartvaldia.es blog
taurinerías

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