DICIEMBRE
Algo
tiene este mes de Diciembre, que nos hace sentir diferentes y, más aún cuando
llegan los días que alumbran la Navidad. Lo cierto es que se percibe en el aire
un ambiente distinto. Algo inexplicable para mucha gente, pero que les penetra poco
a poco en el alma, en el corazón e invade nuestro espíritu.
Es una
euforia indefinible. Un afán de convivir con nuestro prójimo. Un desprendimiento
desinteresado, que nos incita a obsequiar a los demás con nuestras virtudes
libres de egoísmos.
El tiempo
es frio. Frio sí; pero parece que de nuestro pecho brote una llama y el ansia
de compartir nuestro calor humano con los demás.
Es, el
espíritu de la Navidad. El espíritu de la Navidad, que flota en el ambiente,
capaz de suavizar los más duros corazones. Un espíritu cálido que, nos hace percibir
la razón principal de la existencia. -Un profundo sentimiento, de querer y ser
querido-.
ESTACIONES
Si el tiempo ha de servirnos por
medida: ¡Cuán grande es el árbol de la vida! Nacemos cuando el árbol enverdece
en primavera, en muy mágica manera. Y, las frutas ponen rojas y redondas
&
Si el tiempo ha de servirnos por
medida: Llegara la estación del verano, y la leve flor veremos en fruta
convertida, deleitando con dulzor a quien la espera. Tendido en el tapiz de la
pradera.
&
Si el tiempo ha de servirnos por
medida: El Otoño vendrá, vestido de arreboles, y hasta en sus hojas caídas, se
atesoran sus cien soles, hojas en descanso eterno, bajo la leve sabana de
rocio.
&
Si el tiempo ha de servirnos por
medida: Contemplo desde el otero la cólera del invierno; arboles desnudos,
dicen adiós, envueltos en la neblina que avanza incontenible. Se cubre de nieve
la hojarasca, el hielo sobre el rio se hace eterno.
&
¡Estaciones!... ¡Ciclo de la vida!...
¡Es el destino fatal!... Cuando celeste florece la azulina/, y el cielo azul
refleja el mar/; llueve el agua cristalina, y el rio que huye, quiere
regresar/. El sol eternamente se repite/, y la luna reiterase al volver/;
Primavera de sí. misma entra al quite/. Verano su calor vuelve a encender/.
Otoño insiste, invita a su convite/, y hasta el
invierno perpetuo ansia ser/. Todo comienza y a la vez termina/. Acaba
cuando quiere comenzar.
&
El tiempo, tan sólo determina: Que
hacia el final tenemos que marchar.
Fermín González-
Salamancartvaldia.-
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