ENTRE PUENTES
ATRAPADO
Hay muchas formas y maneras en que los seres
humanos nos sentimos atrapados. Y
servidor añadiría, que además de atrapados, vivimos en una agobiante sensación
de temor, de miedo; hoy más que ayer,
con todas sus connotaciones, se condiciona la vida de muchos seres humanos, del
que no escapamos los nacidos en esta Patria, que es, la que más nos duele.
En todas, las facetas de
atrapado y miedo, predomina el
sentimiento de (haber caído en la red) algo que amenaza la supervivencia. Por
ejemplo: la delincuencia habitual, en las drogas, en el juego, en la
prostitución en las redes de la corrupción mercantil, en las redes de internet, en el de abusos de
menores, en o el maltrato de mujeres y un sinfín de etcéteras, escarnio de esta
sociedad que ha perdido los valores, los sentimientos, incluso la dignidad.
Hay sin embargo, otras redes en las que desgraciadamente también se encuentran
atrapadas y temerosas las personas, los ciudadanos, sobre todo las clases
medias, y trabajadoras, que son las que soportan y mantienen el grueso
económico, amén de ser el núcleo central y entramado familiar de la vida
cotidiana de este país – llamado España-. Y, que no deja de ser sensible a
toda esta red donde se escenifica la imposibilidad de encontrar una salida a
tanto despropósito, e injusticia que calladamente viene tolerando; atrapados
con angustia y miedo, en la red de su condición humana, genéticamente inclinada
a sobrevivir.
Vivir atrapado
es, en definitiva, un trasunto de la vida. Cualquier ser humano se
ha sentido atrapado en algún momento
por algún motivo. Hay quien queda atrapado por una enfermedad incurable, por la
incomprensión y la soledad, por la angustia y por el miedo, por la depresión,
por la ignorancia, por un trabajo que incomoda. Y no se dan cuenta aquellos
que blasonan de poder que además de vivir atrapado,
estamos viviendo acongojados, con miedo, con tensión, con preocupación y con un
nerviosismo enfermizo que atenaza, con notable desconfianza y con dosis de
violencia incluida, a estos ciudadanos, hombres, mujeres, jubilados, pensionistas,
donde finalmente se ven afectados los jóvenes y menores de esta masa social
media, autónoma y trabajadora, bajo la tela de araña que a todos nos atrapa.
Porque después de estar encadenado como mortal a los grandes retos de supervivencia;
miran su alrededor y encuentran que tienen, un Estado, una Comunidad, un Ayuntamiento, y,
los mismos, parece que están en contra de todos nosotros, de cada uno de los
vecinos y habitantes de nuestra geografía. Ciudadanos que lo tienen todo en
contra desde que se levantan por la mañana, unos con empleo, otros sin él,
otros en la encrucijada de buscar el sustento, cada cual en la suma de sus
responsabilidades. Todos soportamos unos impuestos caníbales, infames,
desproporcionados fuera de toda lógica y condición, con el miedo latente, de
tener problemas si se equivoca en cualquier menester u obligación con que se le
azota cada día. ¿Ustedes se han parado a pensarlo? ¿A cuánto deber y obligación tiene
que hacer frente cada uno de nosotros? ¿A cuanta burocracia se tiene que
enfrentar un ciudadano, incluso, para hacer valer sus derechos, para optar a
algún documento para solicitar cualquier certificado? “Alguien entiende el
recibo de la luz, el agua, la basura, el teléfono, el de rodaje del vehículo,
el del catastro, el seguro del coche, la ITV, para seguir con hacienda, más
seguros de casa, de difuntos de comunidad, de averías, recibos bancarios, de
multas y desahucios, etcétera”. Y además de todo ello asistir perplejo
a unos mítines, grotescos, tristes, sin contenido, carentes de ingenio, e ideas
donde no se pone de relieve ni tan siquiera el simple sentido común. Pues después de esto, todos vivimos bajo la
amenaza, y el miedo, sencillamente son las gentes honradas de este país, los
que están atrapados y con miedo. Ese miedo; ante el que la gente sencilla, tiene que hacer un gran esfuerzo por mandato natural, pero que en ocasiones no
nos deja escapar. Siempre con la angustia de no saber si acabará su zozobra en
algún momento.
Fermín González-
Salamancartvaldia. (blog
taurinerías)
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